Portada
 
Incendios en California ayudan a Bush a reparar imagen de respuesta ante desastres, manchada por Katrina
  26.10.2007 Actualizado a las 19:00:36
 

     LOS ANGELES, 25 oct (Xinhua) -- Con la rápida reacción a los  devastadores incendios que azotaban California por quinto día  consecutivo, el presidente estadounidense George W. Bush ha  intentado reparar la imagen de su gobierno ante desastres  naturales, manchada por la lenta repuesta ante el huracán Katrina  en 2005. 

     Durante su estancia de cuatro horas en California para visitar  las zonas arrasadas por el fuego, Bush se comprometió a ofrecer  ayuda federal a los actuales esfuerzos contra los incendios y a  las personas que han perdido sus casas y comercios a causa del  fuego. 

     "No nos olividaremos de vosotros en Washington", afirmó Bush a  las víctimas de los incendios después de inspeccionar desde un  helicóptero y por tierra los daños en las zonas gravemente  afectadas del sur de California. 

     Desde el domingo, cuando se declaró el primero de la docena de  incendios registrados, las llamas, avivadas por viento en toda la  región, han destruido más de 2.000 estructuras, en su mayoría  viviendas, y han provocado la mayor evacuación en la historia de  California, con más de medio millón de personas obligadas a  abandonar sus hogares. 

     La mayoría de los incendios fue refrenado o declarado bajo  control la noche del jueves gracias a que el viento dio un respiro a los bomberos, tras lo que los funcionarios anunciaron que una  zona de alrededor de 1.700 kilómetros cuadrados desde el norte de  Los Angeles a la frontera con México ha quedado totalmente  abrasada. Se calcula que los daños materiales ascienden a al menos 1.500 millones de dólares. 

     Al mismo tiempo, el número de fallecidos ascendió el jueves a  siete después de que patrullas fronterizas de Estados Unidos  encontraran cuatro cadáveres de presuntos inmigrantes ilegales,  que se considera que habrían muerto en un incendio registrado  cerca de la frontera. Funcionarios reportaron que una pareja, que  se opuso a la orden de evacuación, fue encontrada muerta dentro de su casa incendiada. 

     Mientras se encontraba en California, Bush se comprometió a  ofrecer ayuda federal adicional para la lucha contra las llamas  que siguen activas y prometió una inyección de capital para ayudar a las víctimas y a la reconstrucción de las comunidades. La nueva  ayuda federal cubrirá vivienda temporal, limpieza y otras  necesidades inmediatas, y se ofrecerán préstamos a residentes y  comercios afectados por las llamas. 

     A principios de esta semana, Bush declaró el estado de  emergencia en el sur de California y posteriormente lo consideró  un desastre mayor, en respuesta a un empeoramiento de la situación, allanando el camino para que las agencias federales concedieran  ayuda y asistencia a los esfuerzos contra incendios y a víctimas  en la región. 

     Se considera que los incendios en California constituyen el  primer desastre natural en Estados Unidos comparable al huracán  Katrina, a pesar de que este último afectó a una zona geográfica  muy vasta e impactó a un sector de la población relativamente  pobre. 

     La administración Bush se esfuerza por evitar cometer el mismo  error que hace dos años, cuando fue fuertemente criticada por su  lenta respuesta ante el Katrina. 

     Bush rechazó el jueves las comparaciones entre las respuestas  federales al Katrina y a los incendios de California. 

     "Ya habrá tiempo para que los historiadores comparen esta  respuesta a esa respuesta", afirmó y añadió que la ayuda a las  ciudadanos heridos es ahora una prioridad. 

     Sin embargo, Fran Townsend, consejera de seguridad del  presidente y que acompañó a Bush en su visita, indicó a la prensa  que la respuesta de la Casa Blanca a los incendios de California  ha sido "mejor y más rápida" que la reacción al Katrina. 

     La consejera añadió que el aspecto más importante de la gira de Bush en California ha sido ofrecer consuelo a las víctimas de los  incendios. Fin