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Texto íntegro de Estatutos del Partido Comunista de China
  25.10.2007 Actualizado a las 18:31:46
 

     BEIJING, 25 oct (Xinhua) -- A continuación presentamos el texto íntegro de los Estatutos del Partido Comunista de China (PCCh),  revisados parcialmente por el XVII Congreso Nacional del PCCh y  aprobados el 21 de octubre de 2007: 

      

     PROGRAMA GENERAL  

      

     El Partido Comunista de China, destacamento de vanguardia de la clase obrera y, a la vez, del pueblo y la nación en este país, y  núcleo dirigente de la causa del socialismo con peculiaridades  chinas, representa lo que se exige para el fomento de las fuerzas  productivas más avanzadas de China, el rumbo por el que ha de  marchar la cultura más avanzada del país, y los intereses  fundamentales de los más amplios sectores de su pueblo. Tiene como ideal supremo y objetivo final la materialización del comunismo.  

     El Partido Comunista de China se guía en su actuación por el  marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de  Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la "triple  representatividad". 

     El marxismo-leninismo, que ha revelado las leyes del desarrollo histórico de la sociedad humana, tiene los principios  fundamentales correctos e imbuidos de gran vitalidad. El comunismo, ideal supremo que persiguen los comunistas chinos, no se hará  realidad sino sobre la base de una sociedad socialista plena y  altamente desarrollada. La promoción y el perfeccionamiento del  sistema socialista suponen un largo proceso histórico.  Persistiendo en los principios fundamentales del marxismo- leninismo y siguiendo el camino escogido voluntariamente por su  pueblo en concordancia con las condiciones nacionales, China  coronará indefectiblemente su causa socialista con la victoria  final.  

     Los comunistas chinos, con el camarada Mao Zedong como su  exponente principal, crearon el pensamiento de Mao Zedong  integrando los principios fundamentales del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución china. Este pensamiento es  la aplicación y el desarrollo del marxismo-leninismo en China; un  conjunto de las teorías y principios correctos, según la  comprobación de la práctica, y experiencias sintetizadas sobre la  revolución y la construcción de este país, y la cristalización de  la sabiduría colectiva del Partido Comunista de China. Guiado por  dicho pensamiento, el Partido condujo al pueblo de las diversas  etnias del país a librar una prolongada lucha revolucionaria  contra el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, lo que hizo posible conquistar la victoria en la revolución de  nueva democracia y fundar la República Popular China,  caracterizada por una dictadura democrática popular, y llevar a  feliz término, con posterioridad a este acontecimiento, las  transformaciones socialistas, finalizar la transición de la nueva  democracia al socialismo, establecer éste como sistema básico y  desarrollarlo en los terrenos económico, político y cultural.  

     Después de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central, los  comunistas chinos, con el camarada Deng Xiaoping como su exponente principal, hicieron un balance de las experiencias tanto positivas como negativas adquiridas desde la fundación de la República  Popular, emanciparon la mente, buscaron la verdad en los hechos,  pasaron el centro de la labor de todo el Partido a la construcción económica y pusieron en práctica la reforma y la apertura, por lo  cual lograron inaugurar un nuevo periodo de desarrollo de la causa socialista, conformar progresivamente la línea, las orientaciones  y las políticas sobre la construcción del socialismo con  peculiaridades chinas, dilucidar los temas básicos relacionados  con la edificación, consolidación y desarrollo del socialismo en  China y crear así la teoría de Deng Xiaoping. Esta teoría, como  producto de la integración de los principios fundamentales del  marxismo-leninismo con la realidad de la China actual y las  características de la época, continuación y desarrollo del  pensamiento de Mao Zedong bajo las nuevas condiciones históricas,  nueva etapa del desenvolvimiento del marxismo en este país,  expresión marxista en la China actual y cristalización de la  sabiduría colectiva del Partido Comunista de China, está  orientando la modernización socialista de nuestro país en su  incesante avance. 

     Tras la IV Sesión Plenaria del XIII Comité Central, los  comunistas chinos, con el camarada Jiang Zemin como su exponente  principal, en el curso de la práctica de la construcción del  socialismo con peculiaridades chinas profundizaron en la  comprensión del significado del socialismo, la forma de  construirlo, el sentido en que debe edificarse el Partido y la  manera de hacerlo, acumularon nuevas y valiosas experiencias sobre la administración del Partido y del país, y conformaron el  importante pensamiento de la "triple representatividad". Este  pensamiento, como continuación y desarrollo del marxismo-leninismo, del pensamiento de Mao Zedong y de la teoría de Deng Xiaoping, e  interpretación de las nuevas exigencias planteadas por la  evolución y el cambio del mundo actual, y de China en particular,  ante el trabajo del Partido y del Estado, constituye una poderosa  arma teórica para fortalecer y mejorar la construcción del Partido e impulsar el autoperfeccionamiento y desarrollo del socialismo en nuestro país, una cristalización de la sabiduría colectiva del  Partido Comunista de China y un pensamiento guía que éste ha de  seguir con firmeza durante largo tiempo. La constante actuación en función de la "triple representatividad" es la cantera fundamental en la que se sustenta nuestro Partido, la base sobre la que  gobierna el país y la fuente de la que emana su fuerza.

     Desde el XVI Congreso Nacional, el Comité Central del Partido,  guiado firmemente por la teoría de Deng Xiaoping y el importante  pensamiento de la "triple representatividad", en atención a las  nuevas exigencias de desarrollo y aunando la sabiduría de toda la  militancia, ha formulado la concepción científica del desarrollo,  caracterizada por la consideración del ser humano como lo  primordial y un desenvolvimiento integral, coordinado y sostenible. Esta concepción es una teoría científica que se mantiene coherente con el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping y el importante pensamiento de la "triple  representatividad" a la vez que avanza con los tiempos; un  significativo principio rector para el desarrollo económico y  social de nuestro país, y un trascendental pensamiento estratégico que es indispensable sostener y aplicar para fomentar el  socialismo con peculiaridades chinas. 

     La razón fundamental a la que se atribuyen todos nuestros  éxitos y progresos obtenidos a partir de la reforma y la apertura  estriba, en resumidas cuentas, en haber abierto el camino del  socialismo con peculiaridades chinas y configurado el sistema  teórico del referido socialismo. Todos los camaradas del Partido  hemos de apreciar más que nunca este camino y este sistema teórico creados por nuestra organización a despecho de incontables  penalidades y dificultades, mantenerlos por largo tiempo y  desarrollarlos sin cesar, y enarbolar la gran bandera de este  socialismo en una lucha por cumplir las tres importantes tareas  históricas: impulsar la modernización, culminar la reunificación  de la Patria y salvaguardar la paz mundial a la par que promover  el desarrollo común. 

     Nuestro país permanece y seguirá permaneciendo durante largo  tiempo en la etapa primaria del socialismo. Se trata de una etapa  histórica ineludible, que habrá de prolongarse por cien años, para la modernización socialista de China, atrasada aún en los terrenos económico y cultural. En nuestra construcción socialista es  imperativo partir de la realidad del país y seguir el camino del  socialismo con peculiaridades chinas. En la presente etapa, la  contradicción principal en nuestra sociedad es la que existe entre la creciente demanda material y cultural del pueblo y la  producción atrasada de esta comunidad social. Debido a factores  internos del país y a la influencia internacional, la lucha de  clases va a subsistir por largo tiempo en determinados ámbitos,  siendo posible que se agudice en ciertas condiciones, pero ya ha  dejado de ser la contradicción principal. La tarea fundamental de  la construcción socialista de nuestro país consiste en emancipar  aún más las fuerzas productivas, desarrollarlas, realizar paso a  paso la modernización socialista e introducir, para tal efecto,  reformas en aquellos aspectos y eslabones de las relaciones de  producción y de la superestructura que no se ajusten al desarrollo de las fuerzas productivas. Es preciso mantener y perfeccionar el  sistema económico básico caracterizado por el desarrollo conjunto  de las economías de múltiples formas de propiedad con la de  propiedad pública como la principal, así como el sistema de  distribución basado en el reparto a cada uno según su trabajo como forma principal dentro de la coexistencia de múltiples modalidades, y animar a una parte de las zonas y personas a prosperar antes que otras, para eliminar paso a paso la pobreza y alcanzar la  prosperidad común, además de satisfacer continuamente la creciente demanda material y cultural del pueblo e impulsar el desarrollo  integral de la persona sobre la base del desenvolvimiento de la  producción y el aumento de la riqueza social. El desarrollo es la  primera de las tareas más importantes del Partido en la  gobernación y revigorización del país. En todas nuestras labores  es indispensable considerar como punto de partida y criterio  probatorio general la contribución al desarrollo de las fuerzas  productivas de la sociedad socialista, al aumento de la fortaleza  integral del país socialista y a la elevación del nivel de vida  del pueblo, respetar el trabajo, el saber, las personas  cualificadas y la creación, y conseguir que el desarrollo fluya a  favor del pueblo, cuente con su apoyo y le brinde el codisfrute de los logros que tenga. Al franquear el umbral del nuevo siglo,  nuestro país ha entrado en una nueva etapa de desarrollo: la de  edificar en todos los aspectos la sociedad modestamente acomodada  e impulsar de modo acelerado la modernización socialista. Es  imperativo promover en toda la línea la construcción en los  ámbitos económico, político, cultural y social de acuerdo con la  disposición general de la causa del socialismo con peculiaridades  chinas. Los objetivos estratégicos del desarrollo económico y  social en el nuevo siglo y en la nueva etapa consisten en  consolidar y elevar el nivel de vida modestamente acomodado ya  registrado en forma preliminar para culminar en el centenario de  la fundación del Partido la edificación de la sociedad  modestamente acomodada con un nivel más alto que permita  beneficiar a una población de mil y cientos de millones de  habitantes, y alcanzar en el centenario de la proclamación de la  República Popular el nivel de los países medianamente  desarrollados en lo tocante al producto interno bruto per cápita y materializar en lo fundamental la modernización.

     La línea fundamental del Partido Comunista de China en la etapa primaria del socialismo es la siguiente: dirigir y unir al pueblo  de las diversas etnias del país para que asuma la construcción  económica como tarea central, persista en los cuatro principios  fundamentales y en la reforma y la apertura, se apoye en sus  propios esfuerzos y trabaje duro y con espíritu emprendedor en una lucha por hacer del nuestro un país socialista moderno, próspero,  poderoso, democrático, civilizado y armonioso. 

     Al dirigir la causa socialista, el Partido Comunista de China  debe persistir en la construcción económica como tarea central,  supeditando todas las demás labores a ella y poniéndolas a su  servicio. Debe aprovechar sin demora las coyunturas propicias,  acelerar el desarrollo, llevar a la práctica la estrategia de  vigorizar el país mediante la ciencia y la educación, la de  potenciarlo por medio de personas cualificadas y la de fomentar el desarrollo sostenible, hacer valer plenamente el papel de la  ciencia y la tecnología como primera fuerza productiva, apoyarse  en el progreso científico-tecnológico y elevar las cualidades de  los trabajadores para promover un desarrollo tan sano como rápido  de la economía nacional.  

     La persistencia en los cuatro principios fundamentales, a saber: el camino socialista, la dictadura democrática popular, la  dirección del Partido Comunista de China y el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong, constituye los cimientos sobre los  que se sustenta nuestro Estado. A lo largo de todo el proceso de  la modernización socialista es preciso mantener estos principios y oponerse a la liberalización burguesa. 

     La perseverancia en la reforma y la apertura supone un camino  que nos llevará a potenciar el país. Es necesario reformar de raíz el régimen económico que entorpece el desarrollo de las fuerzas  productivas, sosteniendo y mejorando el régimen de economía de  mercado socialista, y llevar a cabo, en consonancia con ello,  reformas en la estructura política y en otros terrenos. Hay que  perseverar en la apertura al exterior como política estatal básica, para asimilar o tomar como referencia todos los logros de la  civilización creados por la sociedad humana. En la reforma y la  apertura es necesario realizar exploraciones con audacia, tener el coraje de abrirse paso, mejorar la cientificidad en la toma de  decisiones sobre la reforma, reforzar la coordinación de las  medidas para la misma y hacer nuevas rutas en medio de la práctica. 

     El Partido Comunista de China conduce al pueblo a desarrollar  la economía de mercado socialista. No vacila de ninguna manera en  consolidar y promover la economía de propiedad pública, ni en  estimular, apoyar y orientar la de propiedad no pública en su  desenvolvimiento. Hace valer el papel básico del mercado en la  distribución de recursos para establecer un sistema completo de  regulación y control macroeconómicos. Coordina el desarrollo entre la ciudad y el campo, entre las diversas regiones, entre la  economía y la sociedad, entre la persona y la naturaleza en forma  armoniosa y entre el desenvolvimiento interno y la apertura al  exterior, y reestructura la economía para cambiar su modo de  desarrollo. Trabaja por edificar un nuevo agro socialista, seguir  el nuevo camino de industrialización con peculiaridades chinas,  construir un país innovador y conformar una sociedad economizadora de recursos y amigable con el medio ambiente. 

     El Partido Comunista de China dirige al pueblo en el desarrollo de la política democrática socialista. Mantiene la unidad orgánica entre su dirección, la actuación del pueblo como dueño del país y  la administración del Estado conforme a la ley. Sigue el camino de desarrollo de la política socialista con peculiaridades chinas,  amplía la democracia socialista, perfecciona la legalidad  socialista, construye un Estado de derecho socialista, consolida  la dictadura democrática popular y fomenta la civilización  socialista en lo político. Mantiene y mejora el sistema de  asambleas populares, el de cooperación multipartidaria y consulta  política bajo la dirección comunista, el de autonomía regional de  minorías étnicas y el de autogobierno de las masas en los niveles  de base. Garantiza de forma efectiva al pueblo su derecho a  administrar los asuntos estatales y sociales, así como las  actividades económicas y culturales. Respeta y protege los  derechos humanos. Abre amplios canales de opinión e implanta y  perfecciona los sistemas y procedimientos de elección, toma de  decisiones, administración y supervisión democráticas. Intensifica la labor legislativa estatal y la aplicación de las leyes para  lograr legalizar la actuación estatal en los diversos dominios. 

     El Partido Comunista de China conduce al pueblo a fomentar la  cultura más avanzada socialista. Desarrolla la civilización  socialista en lo espiritual y combina la administración del país  según la ley con la ejercida conforme a la moral para mejorar la  formación ideológica, moral, científica y cultural de toda la  nación, brindando a la reforma, la apertura y la modernización  socialista una poderosa garantía ideológica, fuerza motriz  espiritual y apoyo intelectual. Persiste en el marxismo como  pensamiento rector, arraiga el ideal común en el socialismo con  peculiaridades chinas, exalta el espíritu nacional centrado en el  patriotismo y el de la época enfocado en la reforma y la  innovación, fomenta la concepción socialista del honor y el  deshonor, fortalece el espíritu nacional de dignidad,  autoconfianza y autosuperación, resiste la corrosión de las  decadentes ideas capitalistas y feudalistas, y elimina todo tipo  de lacras sociales, en un esfuerzo por hacer del nuestro un pueblo dotado de ideales, integridad moral, cultura y sentido de la  disciplina. Tiene, además, la obligación de educar a los  militantes en el elevado ideal comunista. Desarrolla con energía  la educación, la ciencia y la cultura, da mayor esplendor a la  excelente cultura tradicional de la nación y hace prosperar y  avanzar la cultura socialista.

     El Partido Comunista de China dirige al pueblo en la  configuración de una sociedad socialista armoniosa. De acuerdo con la exigencia general de democracia y legalidad, equidad y justicia, honestidad y fraternidad, vigor pujante, estabilidad y orden, y  armonía entre la persona y la naturaleza, según el principio de  edificación y disfrute en común, y con énfasis en la mejora de la  vida del pueblo, soluciona de forma adecuada los problemas que más preocupan a éste y le afectan de la manera más directa e inmediata con respecto a sus intereses, en un esfuerzo por crear una  situación en que todos los integrantes del pueblo puedan aportar  según su capacidad, ocupar cada uno su puesto adecuado y convivir  en armonía. Diferencia estrictamente y trata de forma apropiada  los dos tipos de contradicciones de distinta naturaleza, las  existentes entre nosotros y el enemigo, y las percibidas en el  seno del pueblo. Refuerza el saneamiento integral del orden  público y combate resueltamente, conforme a la ley, toda clase de  delitos criminales y delincuentes que atentan contra la seguridad  y los intereses estatales, la estabilidad social y el desarrollo  económico, con el objeto de mantener permanentemente estable la  sociedad. 

     El Partido Comunista de China persevera en su dirección sobre  el Ejército Popular de Liberación y las demás fuerzas armadas del  pueblo, fortalece la construcción de dicho Ejército, le garantiza  el cumplimiento efectivo de su misión histórica en el nuevo siglo  y en la nueva etapa, y hace valer plenamente su papel en la  consolidación de la defensa nacional, la salvaguardia de la Patria y la participación en la modernización socialista. 

     El Partido Comunista de China defiende y desarrolla las  relaciones interétnicas socialistas de igualdad, unidad, ayuda  mutua y armonía, prepara y selecciona con entusiasmo a cuadros de  minoría étnicas y ayuda a éstas y las regiones por ellas habitadas a desenvolver su economía, cultura y servicios de interés social,  con el fin de hacer realidad la lucha unida, la prosperidad y el  desarrollo en común de todos los grupos étnicos. Lleva a la  práctica en todos los aspectos la orientación básica del Partido  sobre la labor relativa a la religión y une a los creyentes para  que contribuyan al desarrollo económico y social. 

     El Partido Comunista de China se une tanto con los obreros,  campesinos e intelectuales de las diversas etnias del país como  con los partidos democráticos, las personalidades sin filiación  partidaria y las fuerzas patrióticas de las distintas etnias, para desarrollar y robustecer en mayor medida el amplísimo frente único patriótico formado por el conjunto de los trabajadores socialistas, los constructores de la causa socialista, los patriotas que se  adhieren al socialismo y los que apoyan la reunificación de la  Patria. Consolida incesantemente la cohesión de todo el pueblo del país, incluidos los compatriotas de la Región Administrativa  Especial de Hong Kong, los de la Región Administrativa Especial de Macao, los de Taiwan y los compatriotas residentes en el  extranjero. Promueve la prosperidad y la estabilidad duraderas de  Hong Kong y Macao y trata de dar cima a la noble causa de la  reunificación de la Patria a la luz del principio de "un país, dos sistemas". 

     El Partido Comunista de China persiste en la política exterior  independiente y de paz, en el camino del desarrollo pacífico y en  la estrategia de apertura con base en beneficio mutuo y ganancia  compartida, considera con una visión de conjunto tanto la  situación nacional como la internacional, y desarrolla activamente las relaciones con el exterior en un esfuerzo por lograr un  ambiente internacional favorable a la reforma, la apertura y la  modernización de nuestro país. En los asuntos internacionales,  salvaguarda la independencia y la soberanía del país, se opone al  hegemonismo y la política de fuerza, defiende la paz mundial y  promueve el progreso de la humanidad en un empeño por impulsar la  construcción de un mundo armonioso con paz permanente y  prosperidad común. Fomenta las relaciones de China con los demás  países del mundo sobre la base de los cinco principios: respeto  mutuo a la soberanía e integridad territorial, no agresión, no  injerencia de un país en los asuntos internos de otro, igualdad y  beneficio recíproco, y coexistencia pacífica. Desarrolla sin cesar las relaciones de buena vecindad y amistad entre China y los  países circundantes, y refuerza la cohesión y la cooperación entre el nuestro y los demás países en vías de desarrollo. Promueve las  propias relaciones partidistas con los demás partidos comunistas y otros partidos políticos de diversos países según el principio de  independencia, igualdad total, respeto mutuo y no injerencia de un partido en los asuntos internos de otro. 

     A fin de conducir al pueblo de todas las etnias del país a  alcanzar la grandiosa meta de la modernización socialista, el  Partido Comunista de China debe actuar estrechamente en torno a su línea fundamental para fortalecer su capacidad de gobierno y su  carácter de vanguardia, y llevar adelante en toda la línea la  nueva magna obra de su propia construcción con el espíritu  reformador e innovador. Ha de perseverar en su mantenimiento en  interés del público y su gobernación en bien del pueblo, velar  celosamente por su propia administración y disciplinarse con rigor, desplegar sus bellas tradiciones y estilo, y esforzarse sin cesar  tanto para elevar su nivel de dirección y de gobierno y aumentar  su capacidad de resistir a la corrupción, de prevenirse contra la  degeneración y de contrarrestar los riesgos, como para afianzar  sus cimientos clasistas, ampliar su base de masas e incrementar su fuerza creativa, cohesiva y combativa, con el fin de ponerse  siempre al frente de la época y convertirse en un sólido núcleo  capaz de dirigir al pueblo de todo el país en su constante avance  por el camino del socialismo con peculiaridades chinas. En su  construcción, el Partido debe cumplir resueltamente las siguientes cuatro exigencias básicas:

     Primera: persistir en su línea fundamental. Todo el Partido  debe unificar sus criterios y sus acciones a la luz de la teoría  de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la "triple  representatividad" y la referida línea, aplicar a fondo la  concepción científica del desarrollo y perseverar en hacerlo por  largo tiempo y sin la menor vacilación. Tiene que integrar la  reforma y la apertura con los cuatro principios fundamentales,  llevar a efecto la misma línea en todos los sentidos, ejecutar por completo su programa básico en la etapa primaria del socialismo y  luchar contra todas las tendencias erróneas, tanto de "izquierda"  como de derecha, con énfasis en la prevención de las de "izquierda" , aunque es necesario permanecer alerta contra las de derecha. Ha  de fortalecer la construcción de los equipos dirigentes de los  diversos niveles, seleccionar y designar a los cuadros que se  distingan en sus cargos por los méritos realizados en el curso de  la reforma, la apertura y la modernización socialista y que gocen  de la confianza de las masas, y preparar y forjar a millones y  millones de continuadores de la causa socialista, con el objetivo  de garantizar en lo organizativo la aplicación efectiva de la  teoría, la línea, el programa y la experiencia fundamentales del  Partido. 

     Segunda: perseverar en emancipar la mente, buscar la verdad en  los hechos y avanzar con los tiempos. La línea ideológica del  Partido consiste en hacerlo todo partiendo de la realidad,  integrar la teoría con la práctica, buscar la verdad en los hechos, y verificarla y desarrollarla a través de la práctica. Todo el  Partido tiene que perseverar en esta línea ideológica, fomentar el espíritu realista y pragmático, hacer exploraciones de manera  dinámica, acometer experimentos con audacia, abrir nuevas rutas e  introducir innovaciones, trabajar de forma creativa, estudiar  constantemente las nuevas circunstancias, resumir las nuevas  experiencias y solucionar los nuevos problemas para enriquecer y  fomentar el marxismo e impulsar su desarrollo conforme a la  realidad de China en medio de la práctica.  

     Tercera: persistir en servir de todo corazón al pueblo. El  Partido no tiene otros propios intereses particulares que los de  la clase obrera y de las masas populares más amplias. Antepone a  todo y en todo momento los intereses de las masas, comparte con  ellas tanto las alegrías como las penalidades, mantiene con ellas  los vínculos más estrechos, persevera en ejercer el poder en bien  del pueblo, sentirse íntimamente vinculado con él y procurar  intereses a su favor, sin permitir que los militantes,  quienesquiera que sean, se separen de las masas o se coloquen por  encima de ellas. Aplica en el trabajo la línea de masas,  procurando hacerlo todo en beneficio de éstas, apoyarse en ellas  en todos los casos, actuar según el principio "de las masas y a  las masas" y convertir los propios postulados acertados en  acciones conscientes de las mismas. La mayor ventaja política que  posee nuestro Partido consiste en su estrecha ligazón con las  masas, mientras que el mayor peligro que le acecha tras su  asunción del Poder estriba en su disociación de ellas. El problema del estilo del Partido y el de sus vínculos con las masas  populares son para él cuestiones de vida o muerte. El Partido  persevera en el principio de tratamiento tanto paliativo como  radical, rectificación integral y simultaneidad de castigo y  prevención con acento en esta última para implantar y perfeccionar un sistema de castigo y prevención de la corrupción, con miras a  combatirla sin tregua y potenciar el fomento de su propio estilo y la moralización administrativa. 

     Cuarta: persistir en el centralismo democrático. Éste es una  integración del centralismo basado en la democracia y la  democracia bajo una dirección centralizada. Constituye tanto un  principio organizativo fundamental del Partido como la aplicación  de la línea de masas en la vida del Partido. Hay que fomentar  plenamente la democracia en el seno del Partido, garantizar los  derechos democráticos de sus militantes y hacer valer la  iniciativa y la creatividad de las organizaciones del Partido de  todos los niveles y de los numerosos militantes. Es imperativo  aplicar el centralismo correcto con miras a asegurar la cohesión,  la unidad y la uniformidad de acción de todo el Partido al igual  que el rápido y eficiente cumplimiento de las decisiones que éste  haya tomado. Es preciso reforzar el sentido de la organización y  el de la disciplina, y mantener la igualdad de todos ante la  disciplina del Partido. Es menester potenciar la supervisión sobre los organismos directivos del Partido y los cuadros dirigentes  militantes, y perfeccionar constantemente el sistema de  supervisión interna del Partido. En su vida política, el Partido  desarrolla de manera correcta la crítica y la autocrítica, libra  una lucha ideológica en los problemas de principios, sostiene con  firmeza la verdad y corrige los errores. Se esfuerza por crear una situación política vigorosa y dinámica en la que reinen tanto el  centralismo como la democracia, tanto la disciplina como la  libertad, y tanto la unidad de voluntad como la satisfacción  individual. 

     La dirección del Partido es, principalmente, la que se ejerce  en los terrenos político, ideológico y organizativo. El Partido  debe mantener el gobierno científico, democrático y legal del país y potenciar y mejorar su dirección en concordancia con las  exigencias de la reforma, la apertura y la modernización  socialista. Ha de desempeñar el papel de núcleo dirigente en las  diversas organizaciones de los niveles correspondientes de acuerdo con el principio de dominar la situación con una visión de  conjunto y coordinar las diversas partes. Tiene que concentrar sus energías en dirigir la construcción económica, organizar y  coordinar las fuerzas de las diversas partes y aunar sus  voluntades y esfuerzos para desenvolver el trabajo en torno a la  construcción económica y promover un desarrollo integral de la  economía y la sociedad. Debe tomar decisiones de forma democrática y científica, trazar y aplicar línea, orientaciones y políticas  acertadas y llevar a buen término la propia labor de organización  y la de divulgación y educación para hacer valer el papel pionero  y ejemplar de todos los militantes. Ha de actuar dentro de los  límites establecidos por la Constitución y las leyes. Debe  garantizar que los organismos legislativos, judiciales y  ejecutivos del Estado, las organizaciones económicas y culturales  y las agrupaciones populares trabajen de manera activa,  independiente, responsable y coordinada. Tiene que fortalecer la  dirección partidista sobre los sindicatos, la Liga de la Juventud  Comunista, las federaciones de mujeres y otras organizaciones de  masas, y poner en pleno juego el papel que les corresponda. Debe  adaptarse a la evolución de la situación y al cambio de las  circunstancias para perfeccionar su propio régimen directivo,  mejorar su modo de dirección e incrementar su capacidad de  gobernación del país. Los comunistas deben mantener una estrecha y cordial cooperación con las masas no pertenecientes al Partido  para luchar junto con ellas por la construcción del socialismo con peculiaridades chinas.