BEIJING, 24 oct (Xinhua) -- Un científico espacial
chino dijo que la misión lunar china que hoy registró uno de sus momentos
más trascendentales con el lanzamiento del primer satélite orbitador,
refleja el espíritu aventurero de la humanidad, el cual debe ser
adquirido por la nación china.
La exploración espacial de China, al igual que la de
otros países, pertenece a la humanidad, y es tanto una obligación como
una responsabilidad que China debe asumir, aseveró Luan Enjie,
comandante en jefe de la misión lunar del país asiático.
Durante una entrevista con Xinhua, Luan destacó que
la misión lunar china no es un intento por emular a otras naciones, sino
más bien una señal de la real y cada vez más grande capacidad de
China.
"China ya ha desarrollado la capacidad para lanzar
un satélite de exploración a la Luna y para avanzar hacia el espacio
exterior", aseguró Luan, y explicó que "esa es la razón por la cual está
llevando a cabo esta misión".
"El proyecto del orbitador lunar es el resultado
natural del desarrollo económico y social de China", insistió.
"Hacer realidad el programa de exploración lunar
tiene un gran significado para la futura utilización pacífica del espacio
y para fortalecer la fortaleza nacional de China", aseguró.
Luan se mostró confiado en que el programa impulsará
el futuro desarrollo no sólo de la industria espacial sino también el de
la ciencia y la tecnología.
Con los datos recolectados a través de esta misión,
China planea emprender estudios sobre química y biología espaciales,
así como sobre el medio ambiente en el espacio y la astronomía
espacial, según Luan.
"Tras más de tres años de ingentes esfuerzos, hemos
obtenido notables progresos en tecnologías como detección a distancia y el
sondeo por microondas", dijo.
A las 18:05 de la tarde de hoy miércoles, China
lanzó al espacio su primer orbitador lunar, Chang'e-I, desde el Centro de
Lanzamiento de Satélites de Xichang, ubicado en la suroccidental
provincia de Sichuan.
El satélite fue bautizado en honor de Chang'e, la
"diosa de la luna" que, según la mitología china, ascendió a la luna
después de hacerse inmortal.
De acuerdo con el programa, la sonda entrará en la
órbita de transferencia Tierra-Luna el 31 de octubre, y alcanzará la
órbita lunar el 5 de noviembre.
El Chang'e-I transmitirá sus primeras imágenes de la
Luna a finales de noviembre, y continuará con sus exploraciones
científicas durante un año.
Asimismo, realizará una serie de proyectos, entre
los que se cuenta la creación de imágenes tridimensionales y el análisis
de la distribución de 14 elementos en la superficie de la luna.
Luan destacó el carácter económico de la misión, que
requirió de una inversión total de unos 1.400 millones de yuanes (186,8
millones de dólares), equivalente al costo de la construcción de 14
kilómetros de autopistas o dos kilómetros de líneas de metro
en Beijing.
El experto informó que en la misión participaron más
de 6.000 personas, provenientes de más de 200 instituciones y
empresas.
Luan atribuyó el bajo costo del programa a los
esfuerzos conjuntos de su equipo, que aplicó las tecnologías más
sofisticadas con los instrumentos actualmente disponibles.
El científico aseguró que China ha llevado a cabo el
proyecto de forma independiente, y que todos los equipos e instrumentos
del satélite son de producción china. "Ninguno de los experimentos o
pruebas de la misión fue realizado fuera de China", enfatizó.
El lanzamiento del satélite lunar marca el primer
paso del programa lunar diseñado por China, que consta de tres etapas, y
que comprende un alunizaje y el lanzamiento de un vehículo
motorizado que recorrerá la superficie lunar en 2012. En la tercera
fase, prevista para 2017, otro vehículo similar recogerá muestras para la
investigación científica y regresará a la Tierra.
China realizó su primer vuelo espacial tripulado
en octubre de 2003, convirtiéndose de este modo en el tercer país del
planeta en lograr esta gesta espacial después de la antigua Unión
Soviética y Estados Unidos. En octubre de 2005 China concluyó exitosamente
su segundo viaje espacial tripulado, esta vez con dos astronautas
a bordo.