BEIJING, 21 oct (Xinhua) -- Por primera
vez en su historia, el Partido Comunista de China (PCCh) menciona el
término "religión" en una enmienda a sus Estatutos, adoptada hoy en la
sesión de clausura del XVII Congreso Nacional.
La incorporación a los Estatutos de las
orientaciones y políticas acerca de los trabajos relacionados con la
religión será favorable para su aplicación integral, de acuerdo con una
resolución sobre la enmienda a los Estatutos del Partido.
Esta agrega que la introducción se ha llevado a cabo
en adaptación a las exigencias de la nueva situación y las nuevas
tareas.
El PCCh es ateo pero permite la libertad de creencia
religiosa. Actualmente, China cuenta con una población religiosa de 100
millones de personas, compuesta en su mayoría por budistas,
taoístas, cristianos, católicos y musulmanes.
"Me enteré del contenido de la enmienda a través de
Internet y me sentí inspirado", manifestó el "Buda Viviente" (gurú
espiritual tibetano) Dainzin Qoizha, quien reside en la prefectura de
Shannan de la región autónoma del Tibet, en el suroeste del país.
El maestro del budismo tibetano, quien además es
funcionario del gobierno local de Shannan, aseguró que siguió todo el
desarrollo del congreso del PCCh, de una semana de duración, a
través de Internet.
En cuanto a su cargo gubernamental, gracias al cual
es colega de una gran cantidad de miembros del PCCh, Dainzin Qoizha dijo
que, como no comunista, está a cargo de los asuntos étnicos y
religiosos. "El comité local del Partido me es de un gran apoyo",
sostuvo, y agregó que se lleva "muy bien" con todos sus colegas.
Por su parte, Hao Peng, vicesecretario del PCCh en
el Tibet, calificó las relaciones entre el Partido y la población con
creencias religiosas como "unidas, cooperativas y de respeto
mutuo ".
En la actualidad, el Tibet cuenta con más de 1.700
centros religiosos, 46.000 monjes y monjas, y más de 30 "Budas
Vivientes", cuya "reencarnación" ha sido reconocida por los gobiernos
central o regional.
Aproximadamente 600 tibetanos con creencias budistas
laboran en los órganos de legislatura, asesoría política, y administración
de asuntos religiosos, así como en instituciones y empresas de
propiedad estatal.
"Los objetivos del PCCh respecto de la
construcción del socialismo con características chinas, que se centran en
la prosperidad, la democracia, el fomento cultural y la
armonía, reflejan las aspiraciones comunes de la población
religiosa tibetana", manifestó Zhukang Tubdankezhub, presidente regional de
la Asociación Budista de China.