BEIJING, 18 oct (Xinhua) -- "Si Octavio Paz
estuviese aquí, se sentiría impresionado frente al contraste que vive
China entre la tradición milenaria y la modernidad", concluyeron hoy
expertos participantes en el simposio "Octavio Paz y la tradición
oriental", celebrado en Beijing.
El evento, organizado por la embajada de México,
constituye un preámbulo al décimo aniversario de la muerte del Premio
Nobel mexicano, ocurrida en abril de 1998.
"Octavio Paz fue una de las figuras más importantes
de la literatura contemporánea de América Latina y del mundo. Entre sus
numerosas obras se destaca el gran amor que siente por Asia y China
en particular", dijo a Xinhua el embajador mexicano Jorge Guajardo, en
entrevista concedida durante el evento.
El funcionario se mostró convencido de que esta es
una buena oportunidad para que los pueblos chino y mexicano profundicen el
entendimiento mutuo a través del vínculo cultural establecido por el
Nobel, quien era un gran amante de la belleza intelectual de
Oriente.
A invitación de la embajada mexicana en Beijing se
hicieron presentes en el evento el profesor Zhao Zhenjiang, traductor e
introductor de Paz en China, así como prestigiosos sinólogos
mexicanos, hispanistas y poetas chinos, representantes de
editoriales, y estudiantes de la lengua española.
Zhao reconoció la penetrante influencia que ha
dejado Paz en la literatura moderna china, tanto por su maestría literaria
como por sus pensamientos universalistas y su virtud humanista, opinión en
la que coincidió con el profesor Armando González Torres, poeta y
ensayista mexicano.
Al proponer la similitud entre las actualidades
china y mexicana, dos civilizaciones milenarias en vías de desarrollo,
González Torres dijo que "la modernidad para Octavio Paz quizás es un
equilibrio entre la tradición y el progreso, en particular el económico",
y citó un conocido fragmento de la obra del poeta, que reza: "Sé que es un
destino: si México quiere ser tendrá que ser moderno".
La profesora y sinóloga mexicana Flora Botton, a su
vez, definió el orientalismo de Paz como un elemento necesario para
entender la totalidad del pensamiento humano, y señaló que para
él "los ejemplos chinos son excéntricos".
Otros especialistas presentaron al auditorio sus
interpretaciones sobre las traducciones por parte de Paz de obras de
la poesía oriental, las cuales sobresalen por la fidelidad a las formas
recreativas, tales como el paralelismo de la poesía china y el formato del
haiku japonés.
Reconociendo la falta de conocimiento mutuo que
afecta a las culturas china y mexicana, el cual, en gran parte, se debe la
dificultad de la traducción literaria entre dos idiomas tan
distintos como el chino y el castellano, los estudiosos de ambos
países mostraron su optimismo ante un eventual final del mismo.
"En realidad no sé si este foro ha ayudado mucho al
acercamiento cultural de China y México, ni importa", sostuvo el
profesor Aurelio Asiain, de la Universidad Kansai Gaidai de
Osaka, quien recordó que la curiosidad de Paz por Asia proviene de las
obras con sabor exótico de Juan Tablada.
"Tal vez con este seminario no hayamos acercado a
dos pueblos, pero, asimismo es posible que alguno de los jóvenes que nos
acompañaron hoy se haya interesado por los temas discutidos sobre la
literatura y planee dedicarse a la práctica del intercambio cultural,
aunque de eso nunca sabremos. Es siempre un misterio", estimó el
académico.
El poeta, ensayista, y diplomático mexicano recibió
el Premio Nobel de Literatura en 1990, un año después de la caída de la
Unión Soviética, sobre la cual tuvo siempre una visión crítica.
Fin