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Académicos: Octavio Paz, puente entre culturas china y mexicana
  19.10.2007 Actualizado a las 14:53:23
 

     BEIJING, 18 oct (Xinhua) -- "Si Octavio Paz estuviese aquí, se  sentiría impresionado frente al contraste que vive China entre la  tradición milenaria y la modernidad", concluyeron hoy expertos  participantes en el simposio "Octavio Paz y la tradición oriental", celebrado en Beijing.  

     El evento, organizado por la embajada de México, constituye un  preámbulo al décimo aniversario de la muerte del Premio Nobel  mexicano, ocurrida en abril de 1998. 

     "Octavio Paz fue una de las figuras más importantes de la  literatura contemporánea de América Latina y del mundo. Entre sus  numerosas obras se destaca el gran amor que siente por Asia y  China en particular", dijo a Xinhua el embajador mexicano Jorge  Guajardo, en entrevista concedida durante el evento. 

     El funcionario se mostró convencido de que esta es una buena  oportunidad para que los pueblos chino y mexicano profundicen el  entendimiento mutuo a través del vínculo cultural establecido por  el Nobel, quien era un gran amante de la belleza intelectual de  Oriente. 

     A invitación de la embajada mexicana en Beijing se hicieron  presentes en el evento el profesor Zhao Zhenjiang, traductor e  introductor de Paz en China, así como prestigiosos sinólogos  mexicanos, hispanistas y poetas chinos, representantes de  editoriales, y estudiantes de la lengua española. 

     Zhao reconoció la penetrante influencia que ha dejado Paz en la literatura moderna china, tanto por su maestría literaria como por sus pensamientos universalistas y su virtud humanista, opinión en  la que coincidió con el profesor Armando González Torres, poeta y  ensayista mexicano. 

     Al proponer la similitud entre las actualidades china y  mexicana, dos civilizaciones milenarias en vías de desarrollo,  González Torres dijo que "la modernidad para Octavio Paz quizás es un equilibrio entre la tradición y el progreso, en particular el  económico", y citó un conocido fragmento de la obra del poeta, que reza: "Sé que es un destino: si México quiere ser tendrá que ser  moderno". 

     La profesora y sinóloga mexicana Flora Botton, a su vez,  definió el orientalismo de Paz como un elemento necesario para  entender la totalidad del pensamiento humano, y señaló que para él "los ejemplos chinos son excéntricos". 

     Otros especialistas presentaron al auditorio sus  interpretaciones sobre las traducciones por parte de Paz de obras  de la poesía oriental, las cuales sobresalen por la fidelidad a  las formas recreativas, tales como el paralelismo de la poesía  china y el formato del haiku japonés. 

     Reconociendo la falta de conocimiento mutuo que afecta a las  culturas china y mexicana, el cual, en gran parte, se debe la  dificultad de la traducción literaria entre dos idiomas tan  distintos como el chino y el castellano, los estudiosos de ambos  países mostraron su optimismo ante un eventual final del mismo. 

     "En realidad no sé si este foro ha ayudado mucho al  acercamiento cultural de China y México, ni importa", sostuvo el  profesor Aurelio Asiain, de la Universidad Kansai Gaidai de Osaka, quien recordó que la curiosidad de Paz por Asia proviene de las  obras con sabor exótico de Juan Tablada. 

     "Tal vez con este seminario no hayamos acercado a dos pueblos, pero, asimismo es posible que alguno de los jóvenes que nos  acompañaron hoy se haya interesado por los temas discutidos sobre  la literatura y planee dedicarse a la práctica del intercambio  cultural, aunque de eso nunca sabremos. Es siempre un misterio",  estimó el académico. 

     El poeta, ensayista, y diplomático mexicano recibió el Premio  Nobel de Literatura en 1990, un año después de la caída de la  Unión Soviética, sobre la cual tuvo siempre una visión crítica.  Fin