BEIJING, 16 oct (Xinhua) -- Shanghai mantendrá el
acelerado ritmo de su saludable y ordenado desarrollo social y económico,
gracias a las lecciones aprendidas del escándalo de los fondos de
seguridad social que el año pasado provocó la caída del ex jefe del
Partido Comunista de China (PCCh) en la ciudad, Chen Liangyu, indicó hoy
un funcionario anticorrupción.
"El caso ha sido resuelto completamente y a tiempo
bajo la dirección del Comité Central del PCCh y el Comité Municipal de
Shanghai, y todas las personas implicadas han sido castigadas",
sostuvo Shen Deyong, secretario de la Comisión Municipal de Control
Disciplinario de Shanghai y delegado del XVII Congreso Nacional del PCCh,
que se celebra por estos días en Beijing.
Shanghai ha advertido a todos los miembros del
Partido y funcionarios que deben aprender las lecciones del escándalo,
fortalecer la construcción de la colectividad, y prevenir la
corrupción desde la raíz, expresó Shen, quien también es miembro del
Comité Permanente de la Comisión Central de Control Disciplinario.
"Es normal que una nube negra ocasional ensombrezca
el cielo de Shanghai, pero sin duda alguna el sol la disipará y al final el
cielo volverá a estar despejado", afirmó Shen durante una discusión
de grupo con la delegación de Shanghai en el Congreso del Partido.
La VII Sesión Plenaria del XVI Comité Central del
PCCh aprobó el pasado viernes la decisión adoptada por el Buró Político
del propio comité de expulsar del PCCh a Chen, de 61 años.
El Buró Político tomó la decisión el 26 de
julio.
Chen fue destituido de todos sus cargos
gubernamentales y expulsado de su posición como diputado de la X Asamblea
Popular Nacional el año pasado. Después de su caída, varios funcionarios
y hombres de negocios se vieron implicados en la investigación, entre
ellos el ex director de Trabajo y Seguridad Social de Shanghai, Zhu Junyi,
el ex director encargado de la administración de activos estatales de la
ciudad, Ling Baoheng, y dos jueces de distrito.
Ellos fueron acusados de malversar 3.700 millones de
yuanes ( 483 millones de dólares) de los fondos de seguridad social, los
cuales invirtieron en riesgosos proyectos de bienes raíces y
otras obras de infraestructura. Fin