BEIJING, 15 oct (Xinhua)
-- China promoverá la "civilización en lo ecológico" en la edificación
integral de la sociedad modestamente acomodada, señaló hoy Hu Jintao en su
intervención ante el XVII Congreso Nacional del Partido Comunista de China
( PCCh), inaugurado esta mañana en Beijing.
Se trata de la primera vez que China incluye la
cultura ecológica en un documento político de gran calado.
"Fomentaremos la civilización en lo ecológico, dando
forma básica a estructuras sectoriales, modos de crecimiento y
modalidades de consumo que permitan ahorrar energía y recursos y
proteger el entorno ecológico", afirmó Hu en la ceremonia de
apertura del XVII Congreso Nacional del PCCh.
"Se enraizará sólidamente en toda la sociedad el
concepto de la civilización en lo ecológico", apuntó Hu, que añadió que la
economía circular alcanzará una escala considerable y el peso
específico de las energías renovables aumentará de manera evidente.
Al mismo tiempo, las principales emisiones y
descargas contaminantes serán sometidas a un control efectivo y se
mejorará visiblemente la calidad del entorno ecológico.
Hu señaló que la economía de China progresa a costa
de un alto consumo de recursos y del medio ambiente, antes de mencionar
otras dificultades y problemas que dificultan el desarrollo del país
asiático.
"Es imperativo situar la edificación de una sociedad
economizadora de recursos y amigable con el medio ambiente en un
lugar destacado en la estrategia de desarrollo de la
industrialización y la modernización y llevarla a efecto en cada
entidad y cada familia", subrayó Hu.
Un informe publicado el mes pasado por la
Administración Estatal de Protección Ambiental revela que la situación del
medio ambiente de China es todavía muy grave, debido a los frecuentes
accidentes ambientales que afectan a la calidad de vida de la
población.
En 2006 se registraron 842 casos de incidentes
ambientales, 482 de ellos relacionados con la contaminación del agua, 232
del aire, 45 de residuos sólidos, 10 acaecidos en aguas oceánicas y 6 con
daños causados por el ruido y las vibraciones.
El país emitió 25,89 millones de toneladas de
dióxido de azufre en 2006, un aumento del 1,5 por ciento sobre el año
anterior, según datos oficiales.
En septiembre del año pasado, dos plantas químicas
de la provincia central de Hunan descargaron de forma ilegal un
compuesto de arsénico altamente tóxico a un afluente del lago
Dongting, el segundo lago de agua dulce más grande del país, lo que
provocó la suspensión del suministro de agua en la zona durante una
semana, afectando la vida de al menos 80.000 personas.
Una invasión de algas en el lago Taihu registrada a
finales de mayo también afectó al suministro de agua potable de 2,3
millones de habitantes de la ciudad de Wuxi (provincia oriental de
Jiangsu) durante una semana.
China no logró cumplir sus objetivos de reducción
del consumo energético y control de la contaminación en 2006.
No obstante, los países europeos son cada día más
conscientes del papel con que cuenta China en la gestión ambiental. La
contaminación y el cambio climático son asuntos de carácter mundial
que no pueden ser resueltos sin China, afirmó Federico Rampini,
corresponsal jefe en Beijing del diario italiano La Repubblica.
La inclusión de los problemas ambientales en
el informe político muestra que el PCCh ha situado la cuestión entre
sus prioridades, indicó Rampini, que lleva cuatro años trabajando
en China.