BEIJING, 1 oct (Xinhua) -- La Administración Estatal
de Oceanografía de China ha tomado formalmente el control del
" Haiyang-1B" (Océano 1B), luego de que el segundo satélite de
investigación oceánica desarrollado y construido por ese país
asiático completara cinco meses funcionando normalmente en la órbita
pre-establecida.
Fuentes de la Comisión de Ciencia, Tecnología e
Industria para la Defensa Nacional dijeron que el aparato está en
capacidad de recopilar información y datos en tiempo real de los recursos
marinos y los ecosistema de las costas, islas, aguas territoriales, y
zonas económicas exclusivas del país.
Los datos recolectados serán utilizados para
facilitar el desarrollo y optimizar el uso de los recursos marinos de la
nación, así como para la construcción de puertos, monitoreo y prevención
de la polución de los mares, investigación de recursos y desarrollo
de las áreas costeras. El satélite también permitirá estudiar los cambios
en el medio ambiente global.
El aparato, lanzado en abril, tiene una vida
operacional calculada de tres años, y es un componente clave del sistema
tridimensional de monitoreo oceánico de China.
"Haiyang-1A", el primero de este tipo de satélites,
fue lanzado en mayo de 2002, para hacer seguimiento al color y la
temperatura del mar usando tecnología de detección remota en los mares de
Bohai, Amarillo, de China Oriental y del Sur de China.
Sin embargo, un daño en una de sus celdas solares
recortó su vida útil de dos años a 685 días.
Especialistas que participaron en el diseño de
Haiyang-1B dijeron que este tiene una estructura más fuerte que la de su
predecesor, lo que le permitirá soportar golpes y sacudidas más
fuertes. Asimismo, cuenta con diez computadores con programas y
enlaces de internet que le permitirían repararse a sí mismo en el
espacio en el caso de una eventual falla técnica.
Haiyang-1A completó 1.830 tareas de exploración y
proveyó información oceánica para 126 usuarios, entre ellos la
administración oceánica, productores de frutos marinos, institutos de
investigaciones y universidades.
El gobierno dijo que necesitaría por lo menos otros
cinco satélites de investigación oceánica a mediano plazo para
desarrollar la economía marítima del país, ofrecer un sistema marino
de alerta temprana, y proteger los derechos oceánicos de la nación.
"Haiyang-1B" fue desarrollado por la Academia de
Tecnología Espacial de China, subordinada a la Corporación de Ciencia y
Tecnología Aeroespacial de China (CASTC). Fue lanzado en el 96º
vuelo de un cohete portador "Larga Marcha", que fue desarrollado por
la Academia de Tecnología de Vehículos de Lanzamiento de China, de la
CASTC. Fin