WUHAN, 26 sep (Xinhua) -- Responsables
gubernamentales y expertos chinos han admitido que la Presa de las Tres
Gargantas ha generado una serie de problemas ecológicos, entre ellos
contaminación y una mayor ocurrencia de desprendimientos de tierra, y
que si no se adoptan medidas preventivas, podría producirse una catástrofe
ambiental.
Si bien la presa ha actuado como barrera ante las
inundaciones veraniegas que amenazan los cursos inferiores del río Yangtse
y la electricidad generada por la central hidroeléctrica ha supuesto
una reducción de las emisiones contaminantes de 100 millones de
toneladas, el gigantesco proyecto ha sido erigido a costa del medio
ambiente y ecología, señalaron los funcionarios.
Todos los participantes en un foro de dos días de
duración celebrado en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia central
china de Hubei, coincidieron en señalar hoy que el proyecto ha
ejercido un impacto "notablemente adverso" en el entorno de la
presa, con un diámetro total de 600 kilómetros, desde que el año
pasado, fecha en la que el proyecto entró en operación.
El gran peso del agua acumulada tras las compuertas
de las Tres Gargantas ha comenzado a erosionar las orillas del Yangtse en
diversos lugares, lo que, junto con las frecuentes fluctuaciones en
el nivel de agua, ha provocado una serie de desprendimientos de tierra,
explicaron los expertos.
Tan Qiwei, teniente de alcalde de Chongqing, la
próspera metrópoli situada a escasa distancia del embalse, indicó que la
orilla del embalse se ha derrumbado en 91 lugares, con 36 kilómetros
afectados.
"Los frecuentes desastres ecológicos suponen una
amenaza para los residentes en las inmediaciones de la presa", afirmó
Huang Xuebin, jefe de la Oficina de Prevención y Control de Desastres
Geológicos de la Presa de las Tres Gargantas.
En el foro Huang relató que los desprendimientos de
tierra en torno al embalse han generado olas de 50 metros, que al romper
contra la orilla generan aún más daños.
El agua descargada por las compuertas del embalse
también amenaza la seguridad de los diques de protección situados en el
curso inferior, advirtió el vicegobernador de Hubei, Li Chunming.
Tanto Tan como Li destacaron que la calidad del agua
en los afluentes de Yangtse se ha visto deteriorada, con una mayor
frecuencia en la aparición de brotes de algas.
"No podemos relajar en modo alguno nuestra
vigilancia sobre los problemas de seguridad ambiental o pretender obtener
un beneficio del rápido crecimiento económico a costa de sacrificar el
medio ambiente", manifestó Wang Xiaofeng, director de la oficina del
Comité del Proyecto de las Tres Gargantas del Consejo de Estado.
El debate abierto sobre los efectos negativos de la
Presa de las Tres Gargantas ha tenido lugar apenas un mes después de que
el "Wall Street Journal" informara sobre las crecientes
preocupaciones por los desprendimientos de tierra, la contaminación
y las inundaciones en la zona.
El rotativo citó al científico Wang Lida, secretario
general del Foro del Río Yangtse, quien señaló: "hemos pensado en todos
los posibles problemas, pero éstos son todos más graves de lo que
esperábamos".
Al comentar el reportaje del periódico, Wang indicó
que la mayor parte del mismo viene de una preocupación por el proyecto
de las Tres Gargantas, aunque algunas partes sí reflejan motivos
ulteriores.
No obstante, Wang también admitió que "los problemas
mencionados en el 'Wall Street Jornal' merecen la adecuada atención
de todos".
Wang afirmó que el gobierno chino también ha
prestado gran atención a las consecuencias de la construcción de la Presa
de las Tres Gargantas.
Reveló que durante una reunión ejecutiva del Consejo
de Estado celebrada a comienzos de este año sobre los principales
problemas derivados del proyecto de las Tres Gargantas, el primer
ministro, Wen Jiabao, situó a los problemas ambientales como prioritarios.
El gobierno ha invertido grandes sumas en programas
diseñados para restaurar y conservar el entorno de las Tres Gargantas en
los últimos años, incluidos 12.000 millones de yuanes (cerca de 1.500
millones de dólares USA) destinados al control de desastres
geológicos tales como los desprendimientos de tierra.
De forma paralela, las autoridades han cerrado o
trasladado 1. 500 fábricas y construido más de 70 depuradoras de aguas
residuales y plantas de tratamiento de residuos, mientras que cerca
de 70.000 personas han sido trasladadas de las áreas propensas a
accidentes.
Los asistentes al foro en Wuhan también demandaron
de forma conjunta el establecimiento de un mecanismo a largo plazo para la
prevención y el control de los desastres ecológicos en el área
del embalse de las Tres Gargantas, así como la prohibición de la
piscicultura en la zona para evitar un exceso de nutrientes
perjudicial para la calidad del agua. Fin