Por César Santos
BEIJING, 16 sep (Xinhua) -- Eran casi 350 los
invitados especiales, entre diplomáticos y autoridades del gobierno chino,
y prácticamente todos cayeron anoche presa del delirio, de esa mezcla
de salsa, baile y circo que la embajada de Colombia en China eligió para
"pisar el acelerador" de la campaña de promoción "Colombia es Pasión", la
cual busca mejorar la imagen de ese país suramericano en el
exterior.
Difícilmente pudieran haberse resistido al ritmo
frenético de la salsa, a las acrobacias de los cirqueros, a los sensuales
y a la vez electrizantes movimientos de los bailarines, y a las
recetas "de la casa" que la representación diplomática,
encabezada por el embajador, Guillermo Ricardo Vélez, les tenían preparados
durante la representación en la sede de la embajada colombiana en
Beijing.
Era la tercera presentación de la Fundación Delirio
en el exterior, después de Ecuador, y la segunda en China. La primera,
un día antes en el Teatro de Exhibiciones de Beijing, también había
sido un éxito, con la presencia de más de 1.300 personas, entre las que se
contaban varias decenas de colombianos, que se sintieron "como en la
casa", y no pocos ciudadanos de otros países suramericanos. Pero la
mayoría, claro, eran chinos.
Esta agrupación fue escogida por Vélez y el director
cultural de la embajada, Luis Jorge Roa, luego de que el embajador fuera
invitado a uno de sus espectáculos en la ciudad de Cali (oeste),
adonde fue durante su más reciente visita a Colombia.
Según el diplomático, la selección de Delirio para
inciar esta nueva etapa de promoción del país suramericano en China se
debió a "la importante labor social que cumple, al brindar la oportunidad
de crecer en el mundo del arte a jóvenes de los estratos más
necesitados de la sociedad", y además al hecho de que la salsa, y el
baile, están entrando con fuerza en China.
Pese a que, según Vélez, la percepción de Colombia
por parte de los chinos es más positiva que en otros países, no constituye
pequeña responsabilidad para Delirio el que se les haya traído para
mostrar al público y las autoridades chinas, la "famosa" otra cara de
Colombia, famosa porque todos los colombianos hablan de ella, pero en
realidad desconocida para muchos extranjeros, particularmente para los
ciudadanos del país asiático.
"Es una enorme responsabilidad", reconoció Andrea
Buenaventura, directora de producción, y quien comanda a los 26 artistas,
entre músicos, bailarines y cirqueros, y diez productores que llegaron
a Beijing el martes pasado.
"No creíamos que esto fuera posible, dado el poco
tiempo de existencia de este proyecto (año y medio), sólo nos dimos cuenta
de que era realidad cuando el avión aterrizó. Es más, los más
jóvenes, muchos de los artistas todavía no lo creen, !estamos en
China!", dijo emocionada a Xinhua.
Pero si el hecho de estar en suelo chino ha sido
difícil de asimilar, lo ha sido aún más la respuesta de un público que
creían más lejano.
"Nunca esperábamos que se llenara el teatro, y menos
que la gente se animara tanto", sostuvo.
"Hubo algo que nos llamó la atención, y fue que,
debido a que el espectáculo es continuo, la gente nunca se decidió a
aplaudir. Así que cuando terminamos estallaron en un sonoro aplauso, y
además se pusieron de pie (lo que ya habían hecho algunos cuando los
bailarines bajaron del escenario para integrar al público en el
espectáculo). Creo que una ovación de ese tipo es el mejor reconocimiento
que puede recibir un artista", dijo.
La empresaria caleña reveló que la idea de conjugar
la salsa, el baile y el circo fue "brindar un homenaje a la cultura
popular, pues si bien en Cali la enseñanza del baile es algo serio,
organizado, una labor a la que se dedican más de 60 escuelas, los
bailarines siempre habían sido vistos como alguien que
entretiene, nada más. Delirio es una plataforma para que en vez de ser
simple entretención, el baile se convierta en toda una expresión
cultural ", aseguró.
Buenaventura dijo que otra de las motivaciones para
crear el grupo fue reforzar la idea de que Cali es la capital mundial del
baile, "no de la salsa. La salsa no tiene nacionalidad, es una
mezcla de ritmos, aires, y sabores de diferentes regiones, ciudades
y países, pero en ninguna otra parte se baila como en Cali", señaló.
Y no parece descabellada su aseveración, si se tiene
en cuenta que en el espectáculo de Delirio participan varios campeones
mundiales de salsa, entre ellos Luis Eduardo Hernández, "El Mulato ",
quien, ejemplificando la razón de ser de la Fundación, cambió la calle por
la tarima, y se ha "adueñado" de cuanto concurso de baile se atraviesa en
su camino desde cuando recibió el máximo premio en 2004, en Filadelfia,
Estados Unidos.
La ejecutiva confesó que lo apretado de la agenda no
le había permitido visitar aún ninguno de los lugares turísticos de la
ciudad. "Sin embargo, varios de los artistas, que deben estar
siempre relajados a la hora del show, ya han recorrido varios
lugares de interés, y están impresionados".
"Hasta ahora lo que más me ha sorprendido es la
calidad tecnológica de China. No hemos tenido el menor tropiezo en
materia de producción. Las luces, el sonido, todo ha sido perfecto",
dijo.
Buenaventura hizo además un llamado a los gobiernos
de los países suramericanos para que apoyen las manifestaciones
culturales. "La cultura es un producto de exportación de primera
línea", dijo, y añadió que, "en el caso de Colombia en particular, la
cultura es también un mecanismo y una esperanza de paz". Fin