BEIJING, 31 ago (Xinhua) -- Los extranjeros que
visiten la capital china con motivo de los Juegos Olímpicos del próximo
año encontrarán más fácil ordenar comidas en los restaurantes, ya que
la mayoría de los platos y bebidas tendrán traducciones adecuadas en
inglés.
El Buró de Turismo de Beijing ha publicado una lista
de traducciones para 2.753 platos y bebidas, para solicitar
opiniones del público.
Una vez fijada, la lista será usada en restaurantes
de todo el país, reemplazando a las traducciones comúnmente usadas,
algunas de las cuales son confusas, e incluso ridículas, de acuerdo con
el organismo.
En preparación para la Olimpíada de 2008, Beijing
también ha lanzado una campaña para estandarizar las traducciones en
inglés de las instalaciones públicas, incluidas las señalares de
tránsito, y el servicio de hotel.
Las traducciones equivocadas de los nombres de
algunos platos chinos siempre han causado dolores de cabeza a los
visitantes foráneos. Anteriormente existían traducciones como "Pollo
Virgen" y "Cabeza de León Quemada", que son realmente platos que
contienen pollo tierno y bolas hechas de carne de cerdo que semejan la
cabeza de un león.
Estas traducciones asustan o ponen en aprietos a los
clientes extranjeros, y en no pocos casos ocasionan malos entendidos con
respecto a las costumbres alimentarias chinas.
Un equipo establecido conjuntamente por la Oficina
Municipal de Asuntos Exteriores y el Buró de Turismo de Beijing ha venido
trabajando desde el marzo del año pasado en la solución del
problema, respaldado por un comité de 20 expertos en lenguas y
gerentes de servicios de abastecimiento de comidas.
Los nombres de los platos chinos combinan en sí
elementos culturales y artísticos, algunos con un trasfondo histórico,
geográfico y político, y otros tienen su origen en leyendas
folklóricas. En muchas ocasiones los platos son bautizados con base
en historias que sólo son entendidas por personas muy conocedoras de la
cultura del país o de una determinada región.
Los traductores han dividido los nombres de los
platos en cuatro categorías: materiales, modo de preparación, sabores, y
nombre de una persona o un lugar.
El comité también planea lanzar un programa
de formación para dotar a los meseros de conocimientos sobre los orígenes
de los nombres de los platos, en caso de que los clientes
pidan explicaciones al respecto.