BEIJING, 28 ago (Xinhua) -- Los legisladores chinos
debaten estos días por primera vez un mecanismo para permitir a los
científicos informar de errores durante los procesos de
innovación sin ensuciar sus currículos para futuras solicitudes de
financiación.
Los parlamentarios desean reducir en cierta medida
la presión de los científicos por lograr éxitos para crear un mejor
entorno innovador.
El Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional
(APN, máximo órgano legislativo chino) debate el borrador de enmienda a
la Ley de Progreso Científico y Tecnológico para incluir: "Los
científicos y técnicos que han iniciado investigaciones con alto
riesgo de fracaso tendrán los gastos cubiertos si pueden
demostrar que han hecho todo lo posible a pesar de no lograr sus
objetivos".
El ministro de Ciencia y Tecnología, Wan Gang,
explicó a los legisladores en la presentación del borrador que el avance
científico y tecnológico depende de la innovación, y que ésta
requiere un entorno académico relajado que permita a los científicos
asumir riesgos.
Los científicos señalan a la fuerte presión por
lograr grandes resultados como responsable de la aparición de continuos
casos de fraude en China.
Xu Jialu, vicepresidente del Comité Permanente de la
APN, señaló que lunes que cuando un proyecto fracasa los expertos
implicados se enfrentan a una fuerte presión, puesto que temen que su
reputación se vea afectada y que ésto les dificulte la solicitud de nueva
financiación para la investigación.
"Considero necesario añadir una cláusula adicional
en la que se estipule que el fracaso de la investigación no afectará a la
capacidad de los expertos de continuar solicitando financiación",
indicó Xu.
Chen Nanxian, miembro del Comité Permanente,
considera que la experiencia extraída de los errores es también valorable
y que el borrador debería incluir una cláusula según la cual los
científicos son incentivados a asumir la responsabilidad de los
errores y extraer experiencias de su fracaso.
El presidente chino, Hu Jintao, delineó los
principales objetivos y tareas para la construcción de una sociedad
orientada a la innovación enero.
Hu indicó que la legislación orientada a la
innovación y los proyectos de desarrollo científico y tecnológico deben
ser mejorados para crear un "mecanismo favorable" para la
innovación.
Antes de iniciar la revisión de la legislación,
empresarios y científicos demandaron un entorno académico más relajado
para fomentar la innovación independiente.
Bai Chunli, vicepresidente de la Academia de
Ciencias de China, indicó que la atmósfera de temor al fracaso en el sector
científico es dañina para la innovación.
"Es difícil lograr avances en la innovación
independiente si los departamentos de investigación científica y sus
empleados no toleran los errores", indicó Bai.
El proceso de investigación científica ha sido
siempre una mezcla de éxitos y fracasos. Muchos errores pueden conducir a
un éxito, subrayó.
Quienes apoyan la modificación de la actitud oficial
recuerdan el caso de Thomas Edison, creador entre otros inventos de la
bombilla, quien fracasó en más de un millar de intentos antes de
encontrar el material necesario para el filamento.
Zhou Houjian, presidentes de la firma china de
electrodomésticos Hisense, reconoce que el éxito de su compañía
depende de la tolerancia a los errores durante los procesos de
innovación tecnológica.
"Las regulaciones que permiten una mayor tolerancia
al fracaso incentivan la puesta en marcha de proyectos científicos más
arriesgados", defiende Zhou.
De forma paralela a la tolerancia hacia los fracasos
científicos, el borrador pretende asimismo evitar el fraude.
El documento estipula que todos los científicos y
técnicos implicados en proyectos de investigación financiados por las
arcas centrales deberán estar incluidos en una base de datos en la que
figure su credibilidad, que actuará como criterio relevante para la
solicitud de financiación.
El borrador señala que los científicos deberán
cumplir con las normativas y la ética académica, mejorar su capacidad de
investigación y no podrán falsificar sus actividades investigadoras
o practicar pseudo-ciencias.
A principios de este mismo mes, la Fundación
Nacional de Ciencias Naturales de China incluyó a 13 investigadores en su
lista negra de fraude, lo que constituye la cuarta ronda de
" delación y exposición pública" de responsables de fraude
académico desde 2005.
Mediante prácticas fraudulentas, como el plagio, la
falsificación de firmas, información personal y datos
ciéntificos, así como la violación de los procedimientos de solicitud, los
científicos tratan de obtener financiación para la investigación.
El borrador de ley será sometido a votación tras
recoger las opiniones de los círculos académicos. Fin