EL CAIRO, 2 ago (Xinhua) -- La tumba de un guardia
real de la XXVI dinastía, de 2.500 años de antigüedad, fue descubierta por
una misión arqueológica egipcio-checa en el sur de El Cairo, dijo hoy el
ministro de Cultura de Egipto Farouq Hosni.
Un gran sarcófago de piedra caliza, en cuyo interior
se encontraba otro ataúd, fue descubierto mientras los arqueólogos
buscaban monumentos faraónicos en la zona de Abu-Sir, a cerca de 27
kilómetros al sur de El Cairo, señaló Hosni.
La caja está hecha de diorita y tiene inscripciones
pertenecientes al Libro de los Muertos, agregó.
La tumba, perteneciente a Menkhep-Nikaw, también
contiene mobiliario funerario, incluyendo loza fina, amuletos de la buena
suerte y piedras de cornalina, agregó.
Zahi Hawwas, secretario general del Supremo Consejo
Egipcio de Antigüedades, dijo que el nuevo descubrimiento demuestra que
Abu-Sir es un área virgen con muchos misterios faraónicos bajo su
superficie.
Hawwas señaló que los grabados, que representan
capítulos completos del Libro de los Muertos, son de hecho los más
cautivantes de entre los dibujos faraónicos descubiertos entre la XXVI y
XXVII dinastías (664-405 A.C.).
Tomando como base su experiencia, Hawwas dijo que
la misión egipcia-checa fue el segundo grupo de personas que visitó la
tumba después de los saqueadores de la época de los antiguos faraones.