
Pan Yuliang es considerada
como una de las grandes pintoras de China, una de las primeras que usó las
líneas de pintura de tinta china en composiciones al estilo Occidental.

La legendaria pintora Pan Yuliang (1896 – 1977), desafió las normas
sociales y artísticas. Fue vendida a un burdel, y más tarde pintó en París
durante 50 años, con sus retratos de desnudos condenados depravados en
1930.

Hoy en día son obras maestras.La
trigésima edición limitada de impresos digitales de sus obras representativas
está siendo exhibida en Xintiandi. La exhibición es gratis aunque se requieren
reservas – la exposición atrajo a una enorme multitud cuando fue presentada en
Taiwán el año pasado.

Incluye reproducciones de pinturas famosas como “Woman Lying on Her Side”,
“Combing” y “Before the Catch”. Dichas impresas están de venta a precios
razonables.

Aunque muchas personas conocen a Pan de la biografía cinematográfica “Alma
de una Pintora”, dirigida por el director Hongkonés Stanley Kwan, esta es una
oportunidad para ver de cerca a sus obras de Este -encuentro con – Oeste.
Hsu
considera a Pan como la mayor artista china por su valentía y dedicación de toda
la vida al arte, desafiando el menosprecio de críticos de arte conservadores y
el injusto tratamiento social de mujeres en aquel entonces.

En 1918, ingresó en la Escuela de Arte de Shanghai para estudiar la pintura
Occidental de Wang Jiyuan. Ella sobresalió y tras graduarse, se fue a Francia e
Italia para seguir estudiando pintura y escultura.
En 1937, se estableció en París. Sus obras ganaron numerosos premios en
Europa, como el Precio de Oro en la Exposición de Arte Internacional Romana y el
Precio de Oro de París.
Tras los últimos días de Pan en Francia, ella dejó un testamento declarando
que esperaba que sus pinturas regresasen a su tierra natal. Más tarde, más de
4.000 pinturas fueron donadas al Museo Provincial de Anhui.
Las otras fueron coleccionadas por el Gobierno Municipal de París, el
Ministerio de Educación Francés, la Moderna Galería de Arte Nacional y el Museo
Cernushi.
“Una obra original por una famosa pintora suele costar una fortuna y la
gente normal no se lo puede permitir”, declaró Hsu. “Pero el precio de los
impresos varía desde varios cientos de yuanes a varios miles de yuanes. Él
añadió que la colaboración con el Museo Provincial de Anhui tiene como objetivo
divulgar el glamour de las pinturas de Pan a más personas.
(CIIC)