BEIJING, 15 jul (Xinhua) -- La reducción de los
humedales en el lugar de nacimiento de los dos mayores ríos chinos, el
Yangtse y el Río Amarillo, ligados al cambio climático, han supuesto la
disminución del caudal de ambos ríos, según los científicos chinos.
Expertos del Instituto de Riesgos y Medio Ambiente
de las Montañas, ligado a la Academia de Ciencias de China, han
estudiado los cambios acaecidos en las últimas cuatro décadas en los
humedales de la fría Meseta Qinghai-Tíbet, situada en el oeste de
China, lugar de nacimiento de los dos ríos.
Tras analizar fotos aéreas y los datos de sensores
remotos instalados en satélites, los científicos han hallado que los
humedales de la meseta se han visto reducido en más de un 10 por
ciento en los últimos cuarenta años, con los humedales donde se
origina el Yangtse como los más afectados con una pérdida de
superficie del 29 por ciento.
A esto hay que añadir la pérdida total del 17,5 por
ciento de los pequeños lagos en el origen del Yangtse.
"Los humedales desempeñan un papel fundamental en la
conservación del agua y el ajuste del caudal de los ríos", afirma
Wang Xugen, investigador del instituto.
"La reducción de los humedales de la meseta está
íntimamente vinculada con el calentamiento global", sostiene el
científico, quien subraya que, a pesar de que las lluvias se han
incrementado en la región, la pérdida de humedales ha reducido el caudal
de los dos mayores ríos chinos.
Los datos de la estación meteorológica del Fondo
Mundial para la Naturaleza (WWF) en el curso superior del Yangtse muestran
que el volumen anual de precipitaciones en la región pasó de 260
milímetros entre 1991 y 2000 a 323 milímetros entre 2001 y 2006.
"Pero el aumento de las precipitaciones no ha
generado un mayor caudal en el río debido a la r ápida evaporación
resultante del calentamiento global", afirma Li Shijie, investigador del
Instituto de Geografía y Limnología de Nanjing.
Otro estudio de WWF indica que el calentamiento
global ha generado la reducción de los glaciares, la pérdida de pastos y
el agotamiento de los ríos en Tíbet.
La meseta Qinghai-Tíbet solía albergar 36.000
glaciares que sumaban una superficie de 50.000 kilómetros cuadrados y que
alimentaban a varios de los grandes ríos de China y el sureste
asiático. En el último siglo, el área ocupada por los glaciares se ha
visto reducida en un 30 por ciento.
Los resultados de las investigaciones han llevado a
los científicos a demandar un mayor apoyo para la investigación
ambiental en la meseta Qinghai-Tíbet y una mayor protección de un
entorno único y vulnerable. Fin