BEIJING, 3 jul (Xinhua) -- El Ministerio de
Educación de China asignará 50.000 millones de yuanes (6.500 millones de
dólares USA) este año para apoyar a estudiantes procedentes de familias con
dificultades financieras.
El dinero proviene de los presupuestos de los
gobiernos central y locales, y se dividirá en becas nacionales, subsidios,
y préstamos, explicó el lunes Wang Xuming, vocero de la cartera.
Según Wang, el fondo cubrirá a más del 20 por ciento
de los estudiantes universitarios y el 90 por ciento de los alumnos de
escuelas profesionales, donde se necesitan más ayudas
financieras, puesto que la mayoría de sus alumnos provienen de áreas
rurales.
En total, añadió Wang, más de cuatro millones de
estudiantes universitarios y 16 millones de alumnos de las escuelas
profesionales se beneficiarán con el proyecto cada año.
Para garantizar la justa distribución de los fondos,
cada estudiante con resultados académicos sobresalientes recibirá una
beca anual de 8.000 yuanes, los de las familias más pobres con
buenos resultados académicos y registros disciplinarios
favorables recibirán anualmente 5.000 yuanes, y aquellos con resultados
promedio tendrán un subsidio de 2.000 yuanes.
En las escuelas profesionales, a los estudiantes de
las familias más pobres se les otorgará un subsidio de 1.500 yuanes.
Se espera que este año 5,7 millones de estudiantes
entren en los colegios y universidades, al tiempo que otros ocho millones
irán a las escuelas profesionales.
Los costos de la educación superior de China están
entre los más elevados del mundo en comparación con su Producto Interno
Bruto (PIB) per capita, manifestó Liu Shouren, miembro de la
Academia de Ingeniería de China.
Actualmente, los gastos de enseñanza del país
asiático han sobrepasado los 5.000 yuanes, alrededor de diez veces más los
registrados diez años atrás, pero los ingresos personales no se han
elevado al mismo ritmo.
De acuerdo con un informe publicado el año pasado
por el Centro de Desarrollo de la Juventud de China, la educación se ha
convertido en el gasto número uno de las familias del país. El 33
por ciento de los ingresos anuales de las familias rurales se usa en
la educación, mientras que para las familias urbanas la cifra se sitúa en
el 23 por ciento, dice el documento. Fin