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Científicos norteamericanos desarrollan biocombustible a partir de  virutas de madera
  23.05.2007 Actualizado a las 16:34:27
 

     LOS ANGELES, 22 may (Xinhua) -- Investigadores norteamericanos  han desarrollado un nuevo biocombustible a partir de virutas de  madera, que puede mezclarse con el gasoil corriente para ser usado en coches convencionales, según un informe detallado de la versión electrónica de la revista Energía y Combustibles.  

     "Lo más importante de nuestro método es que es muy fácil", dijo Tom Adams, un investigador de la Universidad de Georgia. " Esperamos que con esta técnica se reduzca drásticamente el precio  de la producción de combustible a partir de biomasa", añadió. 

     Los científicos hace tiempo que son capaces producir  combustible a partir de la madera, pero no se había encontrado  hasta ahora una manera de procesarla de manera efectiva y barata  para los vehículos convencionales.  

     Los investigadores de la Universidad de Georgia han  desarrollado un nuevo proceso químico, que esperan patentar en un  futuro próximo, que con un bajo coste procesa el gasoil para poder ser usado en motores diésel convencionales o mezclado con gasoil o biodiésel. 

     Las virutas de madera, de unos 6 milímetros de diámetro y unos  15 mm de largo, se calientan en una cámara sin oxígeno y a altas  temperaturas, en un proceso denominado pirólisis. Más de un tercio de la madera se vuelve carbón, mientras que el resto se convierte  en gas. La mayor parte de este gas, se condensa formando un bio- aceite que puede ser tratado químicamente. Cuando se completa el  proceso, un 34 por ciento de dicho bio-aceite puede ser usado en  motores como biocombustible.  

     Los investigadores están llevando a cabo más estudios para  poder derivar todavía más combustible de la madera.  

     Adams señaló que el nuevo biodiésel ofrece beneficios  medioambientales porque consiste mayoritáriamente en carbón  neutral, lo que no supone un gran incremento de las emisiones de  dióxido de carbono, siempre y cuando se replanten árboles en las  zonas donde se han talado para la producción de biodiésel. 

     Aunque el nuevo biocombustible ha dado resultados positivos,  deberán llevarse a cabo más pruebas para estudiar su impacto en  los motores a largo plazo, sus emisiones y la mejor manera de  transportarlo y almacenarlo, añadió Adams.  

     "Pasará todavía algún tiempo antes de que este biodiésel este  al alcance de todos", agregó.