LOS ANGELES, 22 may (Xinhua) -- Investigadores
norteamericanos han desarrollado un nuevo biocombustible a partir de
virutas de madera, que puede mezclarse con el gasoil corriente para ser
usado en coches convencionales, según un informe detallado de la
versión electrónica de la revista Energía y Combustibles.
"Lo más importante de nuestro método es que es muy
fácil", dijo Tom Adams, un investigador de la Universidad de Georgia.
" Esperamos que con esta técnica se reduzca drásticamente el precio
de la producción de combustible a partir de biomasa", añadió.
Los científicos hace tiempo que son capaces producir
combustible a partir de la madera, pero no se había encontrado hasta
ahora una manera de procesarla de manera efectiva y barata para los
vehículos convencionales.
Los investigadores de la Universidad de Georgia han
desarrollado un nuevo proceso químico, que esperan patentar en un
futuro próximo, que con un bajo coste procesa el gasoil para
poder ser usado en motores diésel convencionales o mezclado con gasoil
o biodiésel.
Las virutas de madera, de unos 6 milímetros de
diámetro y unos 15 mm de largo, se calientan en una cámara sin oxígeno y a
altas temperaturas, en un proceso denominado pirólisis. Más de un
tercio de la madera se vuelve carbón, mientras que el resto se convierte
en gas. La mayor parte de este gas, se condensa formando un
bio- aceite que puede ser tratado químicamente. Cuando se completa el
proceso, un 34 por ciento de dicho bio-aceite puede ser usado en
motores como biocombustible.
Los investigadores están llevando a cabo más
estudios para poder derivar todavía más combustible de la madera.
Adams señaló que el nuevo biodiésel ofrece
beneficios medioambientales porque consiste mayoritáriamente en carbón
neutral, lo que no supone un gran incremento de las emisiones de
dióxido de carbono, siempre y cuando se replanten árboles en las
zonas donde se han talado para la producción de biodiésel.
Aunque el nuevo biocombustible ha dado resultados
positivos, deberán llevarse a cabo más pruebas para estudiar su impacto en
los motores a largo plazo, sus emisiones y la mejor manera de
transportarlo y almacenarlo, añadió Adams.
"Pasará todavía algún tiempo antes de que
este biodiésel este al alcance de todos", agregó.