BEIJING, 22 may (Xinhua) -- Los aficionados chinos
al baloncesto han acogido con satisfacción el posible nombramiento
de Rick Adelman como nuevo entrenador de los Rockets de Houston,
club de la NBA en el que milita la estrella china Yao Ming.
Los Rockets despidieron a Jeff Van Gundy el pasado
18 de mayo, tras caer eliminado el equipo de Texas por los Jazz de Utah en
la primera ronda de la fase final y anunciaron a Adelman como
principal candidato para cubrir su puesto.
"El ex preparador de los Kings de Sacramento mantuvo
conversaciones con la directiva de los Rockets y probablemente
asumirá el cargo dejado por Van Gundy en los próximos días", informó
ayer la página web Sohu.com, uno de los principales portales de China.
"Van Gundy debe ser responsabilizado por la
humillante derrota y Adelman es un buen sustituto", agregó la publicación.
En un sondeo realizado por Sohu.com, un 53 por
ciento de los encuestados manifestaron que Adelman es mejor opción para
los Rockets mientras que un 37 por ciento lamentaron la salida de Van
Gundy.
"A mí me gusta el estilo rápido y el juego exterior
de Adelman. Los Rockets mostraron un juego muy aburrido esta temporada y
deberían haber aportado más espectáculo al contar con uno de los
dúos más letales, Tracy McGrady y Yao Ming", indicó Liu Ailin,
miembro del Círculo de Aficionados del los Rockets, organización de
aficionados de Beijing.
Sin embargo, también existe mucha simpatía por quien
ocupaba hasta hace pocos días el banquillo texano.
"Le echaré de menos y no podemos ignorar sus éxitos
durante los últimos años sólo por la derrota frente a los Jazz", manifestó
Luo Qi, un aficionado de los Rockets de Nanjing, provincia oriental
china de Jiangsu.
"Los jugadores hicieron muchos esfuerzos y entre
ellos hay química. Sólo les faltan nuevas piezas para convertirse en el
mejor equipo de la competición", enfatizó.
Pese a la ausencia de Yao Ming o McGrady, e incluso
de ambos durante más de la mitad de la temporada, los Rockets concluyeron
la liga regular con un brillante balance de 52 victorias y 30
derrotas, el mejor registro de los últimos diez años. Fin