BEIJING, 16 may (Xinhua) -- Los excelentes
resultados en China de "Spiderman 3", que ya ha logrado obtener cerca de
13,4 millones de dólares USA desde su estreno el 2 de mayo, ha encendido
las alarmas en la industria cinematográfica china.
Muestra del éxito de la producción estadounidense es
el hecho de que el cine Wanyu de Shanghai decidiera durante la semana
festiva con motivo del Día Internacional de los Trabajadores
consagrar sus seis salas a las aventuras del hombre araña, quien
logró el domingo el título de película más taquillera del año.
"A la mayoría de los espectadores chinos les gusta
ver las películas de Hollywood, por eso decidimos proyectar la película
en todas las pantallas", explicó el director general de Wanyu.
La omnipresencia del héroe del cómic ha llevado a
algunos representantes del sector cinematográfico chino a solicitar al
gobierno la adopción de medidas eficaces para proteger la industria
nacional.
La actriz china nacionalizada estadounidense Vivian
Wu, a quien impulsó "El último emperador" al escenario internacional,
considera la entrada masiva de las producciones de Hollywood en
China una "colonización" de las pantallas.
"Si los cines son acaparados por las películas
extranjeras de gran presupuesto, nadie osará invertir en obras chinas",
comentó Wu, quien presentó la producción "Shanghai Red" en Beijing el mes
pasado.
"Es triste ver que los chinos no quieren ver las
producciones de su propio país", lamenta Wu.
"Shanghai Red", estrenada el 29 de abril, ha
recaudado hasta el momento únicamente 2,2 millones de yuanes (285.700
dólares USA).
En el mismo sentido se expresa Jia Zhangke, director
premiado con el León de Oro en la última edición de la Mostra de Venecia
por "Naturaleza muerta".
"Las salas siempre argumentan que el mercado y los
espectadores deciden las películas que serán proyectadas, pero eso no es
cierto ", subraya Jia.
"La realidad es que son las salas quienes deciden
qué películas pueden ser rentables y cuáles no, para luego presentar una
cartelera que condiciona a los espectadores y sitúa a las
producciones nacionales de bajo presupuesto en los peores
horarios ".
El director propone como salida que el gobierno
chino aprenda de las prácticas de la República de Corea, donde los cines
han de garantizar la distribución de horarios entre películas importadas
y nacionales.
Paradójicamente, Washington presentó el pasado mes
de abril una demanda contra China ante la Organización Mundial del Comercio
( OMC) relativa a las restricciones en la venta de libros, música,
vídeos y películas estadounidenses en el mercado chino.
El gobierno chino rechazó de inmediato la medida
estadounidense, al señalar que China se comprometió a importar 20 películas
extranjeras anuales cuando ingresó en la OMC en 2001, y aún así
su número supera en gran medida esta cifra.
Entre 2000 y 2004 China importó 4.332 películas,
de las cuales entre el 40 y el 50 por ciento fueron filmes
estadounidenses, según cifras del Ministerio de Cultura de China.