MONTEVIDEO, 15 may (Xinhua) -- Unas 9 mil personas
se mantenían fuera de sus hogares el martes en la zona centro de Uruguay
debido a las peores inundaciones de los últimos 50 años, informó el
Sistema Nacional de Emergencia (SNE), que centraliza la asistencia
internacional.
Durazno es la ciudad más afectada con 6 mil
evacuados alojados en instituciones públicas y privadas, debido a la
histórica crecida del río Yi -que llegó a 13 metros sobre su nivel normal-
y que recién ayer volvió a su cauce.
Además de Durazno (centro) la situación más
complicada la sufre la ciudad de Mercedes (oeste) que debido al desborde
del río Negro - cuyo nivel desciende muy lentamente- mantiene a 2.300
personas desplazadas.
Las inundaciones llegaron a dejar 12 mil personas
fuera de sus hogares la semana pasada pero la ausencia de lluvias en los
últimos días permitió que los cursos de agua volvieran a sus cauces.
El presidente del SNE, Jorge Vázquez, dijo hoy que
una misión de especialistas en catástrofes de la ONU está recorriendo las
zonas más afectadas para colaborar en la evaluación del impacto.
Vázquez agregó que se pasó de una primera etapa en
la que se requerían abrigos y alimentos para los desplazados, a una
segunda etapa donde se necesitan artículos de higiene y desinfección para
quienes retornan a sus viviendas.
La etapa siguiente es la de otorgarles algunos
elementos para poder reconstruir algunas viviendas como chapas, puertas y
ventanas, dijo el jerarca, y agregó que la gente ha perdido todo.
Autoridades locales de las zonas más afectadas
evaluaron -en forma preliminar- las pérdidas causadas por las inundaciones
en al menos unos 10 millones de dólares americanos.
El Parlamento decretó el estado de desastre nacional
la semana pasada mientras el Poder Ejecutivo anunció que se destinará
parte del 1 por ciento -45 millones de dólares americanos- del presupuesto
nacional para reactivar las zonas más afectadas.
Los departamentos afectados fueron declarados en
estado de emergencia, medida que permitirá flexibilizar el pago de
tributos a los damnificados, y facilitará la gestión de los beneficios en
las tarifas de las empresas públicas.
El ministerio de Salud Pública instrumentó un plan
de vacunación contra la gripe y la hepatitis A entre los desplazados, que
reciben a diario comidas calientes, abrigo y alojamiento por parte de los
comités de emergencia departamentales.
En Montevideo, la capital uruguaya, y todo el
interior del país se han organizado campañas de solidaridad para que la
ciudadanía done dinero, alimentos, abrigos y medicamentos. Fin