BEIJING, 23 abr (Xinhua) -- El Teatro Guanghe, el de
ópera más antiguo de Beijing, construido en los últimos años de la
dinastía Ming (1368-1644), será aplastado bajo el violento ataque de las
implacables buldozeres.
Funcionarios gubernamentales intentan reemplazar la
antigua construcción insegura con una nueva y avanzada instalación cerca
de allí.
Beijing contaba con cerca de 40 teatros, la mayor
parte de ellos situados al sur de la Ciudad Prohibida. De los pocos que se
quedan, Guanghe tiene una historia particularmente rica. Fue aquí
donde el maestro Mei Lanfang inició su carrera a la edad de sólo 10
años, hace más de cien años.
Mei protagonizó a una china tejedora en una ópera
con el evocador título de "Palacio de Eterna Juventud: Secretos de
Noviazgo en el Puente de la Urraca".
Pero parece que ni el puente de la urraca ni los
secretos esponsales fueron suficientes para ganar un esfuerzo rescatista
de los zares culturales de la ciudad.
Ma Dekai, jefe de la construcción de instalaciones
culturales del Buró Municipal de Cultura de Beijing, señaló que las
autoridades están estudiando dos posibles lugares en el distrito de
Chongwen para el nuevo Teatro Guanghe -- un complejo de 5.000 metros
cuadrados cerca de la intersección de la calle Qinian y la avenida
Guang'anmen-Guangqumen, y una sección de 3.000 metros cuadrados en el lado
oriental de la calle Xingfu.
"Intentamos construir un teatro moderno y
profesional, como aquellos de Broadway, de Estados Unidos, donde se
ofrecen representaciones regulares todo el año, así como funciones
artísticas de alta categoría", indicó.
Ma no dio detalles concernientes al diseño del nuevo
teatro ni la fecha programada para su apertura.
Situado en la calle Roushi Qianmenwai, el Teatro
Guanghe fue inicialmente un chalet de un rico comerciante de sal de
apellido Zha y renombrado Edificio Guanghe durante los últimos años del
emperador Qianlong de la dinastía Qing (1644-1911). En los años
70 del siglo pasado, sirvió como el lugar de representaciones de
alto nivel de la ópera de Beijing.
Sin embargo, con la reducción de audiencias, el
teatro cayó en desuso y fue declarado inseguro en el año 2000 por el
Instituto de Diseño e Investigación de Arquitectura de Beijing.
Al parecer, otra herencia cultural del país está
condenada a la desaparición. Fin