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Derrumbe del metro en Beijing muestra deficiencias administrativas
  03.04.2007 Actualizado a las 11:06:31
 

     BEIJING, 3 abr (Xinhua) -- El derrumbe del túnel del metro que  la semana pasada se cobró en Beijing la vida de al menos cinco  trabajadores muestra las deficiencias administrativas en el sector de la construcción en China. 

     Tras recuperar los cuerpos de cinco de los seis trabajadores  atrapados el miércoles pasado en las obras de la línea 10, los  equipos de rescate decidieron detener su actividad ante los  riesgos que plantea la operación para su propia seguridad. 

     Los equipos de rescate no han hallado señales de vida en los  escombros tras un estudio completo de la situación con  dispositivos de alta tecnología y perros amaestrados. 

     "La situación bajo tierra es complicada y es posible que  sucedan nuevos derrumbamientos que podrían sepultar a los equipos  de rescate, por lo que hemos decidido continuar la búsqueda del  sexto cadáver una vez sean reiniciadas las obras en la zona", ha  declarado el centro de rescate de emergencia. 

     El accidente es el quinto que acontece en esta misma línea  desde que comenzara su construcción en 2005. Los investigadores  han señalado que la zona es propensa a sufrir derrumbes al ser una antigua charca rodeada de tumbas y tierras de cultivo que fue  rellenada con arena en los años cincuenta. 

     Inicialmente el Buró 12 del Grupo de Ferrocarriles de China,  encargado del proyecto, no informó del accidente a las autoridades municipales e intentó rescatar a los trabajadores atrapados por  sus propios medios.  

     En un aparente intento de encubrimiento, los responsables del  proyecto ordenaron a todos los trabajadores que permanecieran en  el lugar de los hechos y que no se comunicaran con la policía ni  la prensa. Asimismo, los trabajadores vieron como eran confiscados todos sus teléfonos móviles. 

     Las autoridades locales descubrieron la existencia del  accidente ocho horas después de producirse, tras llamar uno de los trabajadores a su familia, quien se puso en contacto con la  oficina de policía de la localidad en la que residen. 

     Los equipos de rescate recuperaron el primer cuerpo la tarde  del viernes y otros cuatro el domingo. 

     La policía ha detenido hasta el momento a 10 personas  implicadas en el accidente, entre los que figuran el supervisor de las obras y los diseñadores del túnel. 

     De acuerdo con Wang Wenshan, obrero en este mismo proyecto, el  derrumbe podría haber sido previsto. "El martes, un día antes del  accidente, un compañero vio grietas en el nuevo túnel a más de 10  metros de profundidad. Informó a su jefe, pero recibió órdenes de  seguir trabajando". 

     La tragedia ha sacudido de nuevo a la opinión pública en  relación con los derechos y la seguridad de los trabajadores  inmigrantes, quienes asumen habitualmente los trabajos más  peligrosos por sueldos reducidos.