RIAD, 27 mar (Xinhua) -- Los líderes de las naciones
árabes están llegando ya a Riad, capital saudí, para la cumbre de la
Liga Arabe que se celebrará durante los días 28 y 29, y en la cual la
iniciativa de paz propuesta por Arabia Saudí ocupará un lugar
primordial, después de que Estados Unidos e Israel mostraran interés
en la misma.
La iniciativa de paz árabe, adoptada en la cumbre de
Beirut en 2002, pide la retirada de Israel de los territorios ocupados en
la guerra de Oriente Medio de 1967 y el establecimiento de un Estado
palestino independiente a cambio de la normalización de los vínculos
con el mundo árabe.
La cumbre de Riad será sin duda una excelente
oportunidad para que los líderes árabes presenten una postura unánime ante
los desafíos de la región, indicó el ministro de Exteriores de Arabia
Saudí, el príncipe Saud Al Faisal.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, discutió el
pasado 11 de marzo la propuesta de paz saudí durante su encuentro con el
presidente palestino, Mahmoud Abbas, y aseguró que su Gabinete
estaba dispuesto a abordar la cuestión seriamente, lo que supuso un
claro cambio en su tajante negativa cuando el proyecto fue presentado en
2002.
"Esperamos con toda sinceridad que la cumbre de
líderes árabes en Riad ponga énfasis en los aspectos positivos de la
iniciativa saudí y cree una oportunidad para fortalecer la oportunidad de
negociación con los palestinos", afirmó el mandatario hebreo.
El índice de popularidad de Olmert se ha visto
perjudicado después del conflicto el pasado verano con la guerrilla
libanesa Hezbolá y por acusaciones de corrupción, por lo que el primer
ministro espera ahora ganar puntos en el frente palestino.
La mayor flexibilidad en la postura israelí ha
abierto una puerta a la esperanza sobre la reanudación de un proceso de
paz, al que además contribuye la creciente creación de un Gobierno de
unidad palestino.
No obstante, Tel Aviv ha manifestado sus reservas en
lo referente a algunas de las cláusulas de la propuesta referentes
al derecho de regreso de los refugiados palestinos.
La ministra israelí de Exteriores, Tzipi Livni,
subrayó dos cuestiones "muy problemáticas para Israel": en una se
especifica el regreso de los palestinos que se vieron obligados a huir o
fueron expulsados en 1948, mientras que la otra descarta su
establecimiento permanente en los países árabes en los que éstos
refugiados o sus descendientes residen en la actualidad.
La petición israelí de que el proyecto sea
modificado se ha enfrentado a la negativa de la mayoría de los países y
organizaciones árabes, entre ellos Egipto, Siria, Jordania o la Liga
Arabe, además de los propios palestinos.
Sin duda, la cuestión será abordada en la cumbre, en
la que participarán el presidente palestino, Mahmoud Abbas, y el primer
ministro, Ismail Haneya, en la que será la primera ocasión que reúna
a los dos mandatarios en el escenario internacional.
Por otra parte, dado que el conflicto palestino
constituye uno de los principales problemas de Oriente Medio, la
existencia de un Gobierno de coalición palestino sometido al boicot israelí
y occidental está considerada como el principal obstáculo para
reanudar el diálogo entre el mundo árabe e Israel.
De acuerdo con el programa político del nuevo
Gabinete, que aúna a las facciones rivales Hamás y Al Fatah, el presidente
Abbas (miembro de Al Fatah) ostenta la autoridad de negociar la paz, no
obstante, Israel ya ha anunciado que se alejará de la coalición,
aunque está dispuesto a tratar con Abbas.
Tel Aviv ha acusado en numerosas ocasiones a la
coalición por no haber expresado de forma explícita su reconocimiento a
Israel y la renuncia a la violencia, tal y como lo exige el llamado
Cuarteto de Madrid (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea y Naciones
Unidas).
Dado el "doble rasero" de la política israelí en lo
referente a Palestina, existen diferencias entre los países árabes sobre el
nuevo empuje al plan de Beirut y la reanudación de los contactos con
Israel.
Fuentes fidedignas desvelaron que se creará un
comité presidido por Arabia Saudí para analizar la iniciativa de paz árabe
en la próxima cumbre que comenzará mañana. Fin