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La Unión Europea intenta reactivar el Tratado Constitucional
  31.01.2007 Actualizado a las 10:07:18
 

     MADRID, 30 ene (Xinhua) -- Los representantes de 20 países  miembros de la Unión Europea (UE) se reunieron el pasado 26 de  enero en Madrid para asistir a la cumbre "Amigos de la  Constitución Europea. Por una Europa mejor", cuyo objetivo es  poner fin al estancamiento por el que atraviesa el Tratado  Constitucional del bloque. 

     Los miembros de la UE suscribieron el 29 de octubre de 2004 el  conocido como Tratado Constitucional, en el que los jefes de  Estado y de Gobierno de las naciones miembros adoptaron una  Constitución común, la primera de la historia de la UE y que  entrará en vigor una vez que se concluya el proceso de  ratificación y la apruebe el Parlamento Europeo. 

     De acuerdo con lo previsto, todos los países que integran el  bloque regional deberían haber cumplido el proceso de ratificación antes de finales de octubre de 2006.  

     Sin embargo, cuando la Carta Magna avanzaba con paso decidido y varios Estados la habían ratificado, en mayo y junio de 2005 los  ciudadanos de Francia y Holanda se decantaron por el "no" en  sendos referédums y los mandatarios de los por entonces 25 países  miembros no tuvieron más remedio que prolongar el plazo de  ratificación del Tratado Constitucional en una cumbre celebrada en junio del mismo año.  

     Ante dichas circunstancias, algunos de los miembros decidieron  en cadena arrinconar la proyectada celebración del referédum de  ratificación y, desde entonces, la Constitución europea ha sido  una cuestión prácticamente archivada. 

     España, país anfitrión del encuentro, ha demostrado un apoyo  tajante a la Constitución europea. Más del 76 por ciento de los  españoles votaron a favor del tratado en el referédum que tuvo  lugar hace dos años.  

     De los 20 países participantes en esta cumbre de "Amigos de la  Constitución Europea", que ha sido convocada justamente por  España y Luxemburgo, 18 ya han ratificado la Constitución,  mientras que los dos restantes, Portugal e Irlanda, han mostrado  su respaldo al documento, a pesar de no haber materializado  todavía el proceso de ratificación.  

     Los representantes coincidieron en que la Constitución depende  de una negociación complicada, que engloba diversos intereses  políticos, económicos, sociales y jurídicos, por lo que presenta  un frágil equilibrio y precisa una defensa amplia.  

     Asimismo, los asistentes a la conferencia que ya ratificaron el texto expresaron su disposición a conocer, con un espíritu  constructivo, las opiniones de otros miembros, con el fin de  mejorar y perfeccionar el documento partiendo del actual tratado.  

     No obstante, se señaló que ninguna enmienda podrá modificar la  esencia de la Constitución. 

     La conferencia constituye, al mismo tiempo, un apoyo a los  esfuerzos por reactivar el Tratado Constitucional efectuados por  la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país asume ahora la  presidencia de turno de la UE.  

     Merkel ha convertido la reactivación de la Carta Magna en una  de las prioridades de su presidencia y según lo dispuesto en la " Hoja de Ruta" diseñada por ella, se intensificarán las  negociaciones con todos los países miembros con la intención de  lograr para junio de este año un texto consensuado por todos y  finalizar en 2009 el proceso de ratificación, antes de la  celebración de elecciones al Parlamento Europeo.  

     Los medios de comunicación españoles indican que desde el  rechazo de Francia y Holanda al Tratado Constitucional, las voces  de los países que lo han ratificado no son escuchadas debido a la  difusión de la teoría de que "el corazón de la Constitución  europea ha dejado de latir".  

     La pasada conferencia presentaba entre sus objetivos el de  hacer oír la voz de los países que ratificaron el tratado y en  ella los representantes han hecho hincapié en que estos países  suponen las dos terceras partes de la UE y que representan a 270  millones de ciudadanos europeos.  

     España y Luxemburgo, promotores de la conferencia, destacan que una Europa unida y capaz de actuar se hace más imprescindible que  nunca en un mundo cada vez más interdependiente.  

     Según ambas naciones, hace falta una Europa en la que todos los países compartan una serie de políticas comunes sin conformarse  con la simple existencia de un mercado único europeo, porque  Europa no quiere ser espectador sino protagonista, y necesita un  organismo más eficaz que le permita adoptar decisiones, hablar con una sóla voz y actuar con unanimidad.  

     La elaboración de la Constitución de la UE tiene como principal objetivo el de fortalecer la capacidad de actuación de una unión  con más miembros en un mundo cada vez más complejo. 

     Al término de la conferencia, que se desarrolló a lo largo de  una jornada, se aprobó un breve manifiesto en que se enfatiza la  necesidad de construir una "Europa política basada en los  principios y valores que se requieren para la integración europea". 

     El documento agrega que la UE debe "desempeñar un papel  significativo en un mundo globalizado" y que es muy importante  salvar el Tratado Constitucional cuanto antes de la crisis por la  que atraviesa para alcanzar dicho objetivo.  

     Sin embargo, las voces contrarias dentro de la UE consideran  que se está otorgando al "europeísmo" un énfasis excesivo y  apuestan por "una vuelta a la nacionalización" de las políticas  comunes y de la "identidad nacional".  

     Desde enero de este año, el bloque ha sumado dos nuevos  miembros y la Europa de los Veintisiete ha de lidiar con los  intereses nacionales de cada uno de sus estados miembros, que a  veces son contrarios a los de la Unión, lo que parece dificultar  un consenso unánime con respecto al Tratado Constitucional.  

     Por ese motivo, la recuperación del pulso de la Constitución de la UE está cargada de incertidumbre. Fin