
BEIRUT, 25 ene (Xinhua) -- Los enfrentamientos entre facciones
progobiernistas y antigobiernistas terminaron gradualmente en las
últimas horas del jueves, después de que se impuso un toque de queda en
la capital que siguió a un día de violencia que dejó como saldo un
muerto y más de 81 heridos.
Hubo docenas de bajas en los choques que enfrentaron
a simpatizantes del movimiento Mustaqbal, encabezado por el líder de
la mayoría parlamentaria Saad Hariri, contra una alianza que agrupa
a Hezbollah y el movimiento Amal del líder del parlamento Nabih
Berri, reportó la página internet del noticiero local libanés
Naharnet.
Fuentes de seguridad fueron citadas también diciendo
que las bajas incluyeron a 17 soldados, cuatro de los cuales son oficiales
y más de 200 vehículos fueron destrozados durante los enfrentamientos
del día.
Pero, según un reporte previo del canal de TV
al-Manar de Hezbollah, un total de cuatro estudiantes fueron baleados y
muertos y otros 25 resultaron heridos, muchos de ellos por disparos, en
los choques protagonizados hoy por estudiantes progubernamentales y
antigubernamentales de la Universidad Arabe de Beirut (UAB).
Las grabaciones del canal de televisión panárabe
mostraron que el enfrentamiento comenzó entre los seguidores de facciones
rivales con palos y piedras en el campo de la universidad y luego se
desbordó hacia las calles cercanas. Luego degeneró en intercambios de
disparos de rifles de asalto y pistolas entre estudiantes y
residentes de ambas partes.
Esta noche, el ministro libanés de Defensa Elias
Murr ordenó un toque de queda nocturno, que durará de las 8:30 p.m. (18:30
GMT) del jueves hasta las 6 a.m. (04:00 GMT) del viernes, para ayudar al
ejército a imponer la ley y el orden.
En un esfuerzo para impedir la generalización de la
violencia, políticos libaneses rivales se apresuraron también a hacer un
llamado a sus simpatizantes para que conserven la calma y tengan
moderación.
Esta noche, el líder de Hezbollah Sayyed Hassan
Nasrallah pidió a sus seguidores que cooperen con el ejército y se retiren
de las calles.
Por su parte, Saad Hariri, líder del movimiento
Mustaqbal, también instó a sus partidarios a mostrar moderación y tener
calma.
El líder del parlamento Nabih Berri, un chiíta líder
de la oposición, dijo a la televisión local que espera que los libaneses
pongan fin a la lucha y llamó a la unidad nacional.
Los enfrentamientos amainaron después de estos
llamados, pero la tensión en varios barrios de Beirut se mantuvo alta
después de que oscureció, reportó Naharnet.
La alianza opositora lanzó un plantón indefinido en
el centro de Beirut desde el 1 de diciembre para derrocar el gobierno del
primer ministro Fouad Siniora, declarando que el gabinete de éste es
antisirio y demandando la celebración de elecciones parlamentarias
anticipadas y una nueva ley electoral.
El gobierno de Siniora, respaldado por la coalición
parlamentaria mayoritaria 14 de Marzo, ha rechazado esos llamados y acusó
a la protesta encabezada por Hezbollah de tratar de obstruir la creación
de un tribunal internacional para enjuiciar a los sospechosos del
asesinato en 2005 del ex primer ministro Rafik Hariri y otros
crímenes relacionados con ello.