
Una diferencia fundamental con la pintura occidental es la ausencia total
de perspectivas en los paisajes chinos.
Los pintores han rechazado el uso de la perspectiva, porque ésta abarca
solamente lo que puede ser visto desde un único punto.
En la Dinastía Yuan (siglo XIII) se realizó una estrecha unión entre la
pintura y la caligrafía. El estilo Ni Zan, cuya obra es muy intimista y
personal, representa el tipo ideal del pintor letrado.
