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Veredicto de Sadam no asegura la paz en Irak
  07.11.2006 Actualizado a las 13:35:47
 

     BAGDAD, 7 nov (Xinhua) -- El derrocado presidente iraquí Sadam  Husein fue sentenciado el domingo a la pena de muerte, lo que  provocó protestas entre los suníes y celebraciones entre los  chiíes. 

     A primera hora del domingo, Sadam y dos de sus más  destacados colaboradores fueron condenados a muerte en la horca  después de que el Alto Tribunal iraquí los declarara culpables por crímenes contra la humanidad por la ejecución de 148 chíies de la  localidad de Dujail tras un fallido intento de asesinato contra  Sadam en 1982. 

     Las aparentemente diferentes reacciones de los dos sectores  divididos testifican los temores de que el fallo puede no traer la paz a este país devastado por la guerra, sino un mayor caos. 

      

     ¿UN VEREDICTO POLITICO? 

     Observadores locales indicaron que no es pura coincidencia que  el veredicto se anunciara dos días antes de las elecciones  parlamentarias de Estados Unidos.  

     Como la situación iraquí se encuentra deteriorada y fuera de  control, el Partido Republicano del presidente estadounidense,  George W. Bush, corre el peligro de perder el control de la Cámara de Representantes y el Senado. 

     En octubre, el Ejército de Estados Unidos experimentó el mes  más cruento de este año, perdiendo 105 soldados, lo que indujo a  Bush a considerar un reajuste de la política hacia Irak. 

     Para la administración de Bush, el veredicto es definitivamente una "extraña buena noticia" de Irak, que está plagado de continuos ajustes de cuentas entre chiíes y suníes, y una violencia  insurgente contra las tropas estadounidenses. 

     "La pelota está en el campo de los estadounidenses", dijo Ali  Mahmoud, abogado de 55 años, quien agregó que Estados Unidos desea mostrar que ha logrado un gran progreso a la hora de derrotar a  Sadam y ha traído la democracia al pueblo iraquí. 

     Este punto de vista es compartido por un antiguo soldado del  régimen de Sadam, Ghassan Ibrahim, quien denunció que el veredicto es "político". 

      

     TEMIDOS ESTALLIDOS DE VIOLENCIA 

     El veredicto también ha hecho temer posibles estallidos de  violencia cuyos objetivos sean el Ejército de Estados Unidos, las  autoridades iraquíes y los sectores rivales, lo que hará un país  más dividido y próximo a una guerra civil. 

     Muchos suníes creen que el Gobierno estadounidense manipuló el  juicio de su ex líder por obtener réditos políticos y el veredicto no fue justo. 

     Aunque Sadam ha sido encarcelado durante casi tres años, su  figura sigue causando algún efecto en la situación iraquí porque  muchos militantes suníes son ex soldados o funcionarios de  inteligencia durante el régimen de Sadam. 

     El Gobierno iraquí ha adoptado estrictas medidas de seguridad  para evitar más violencia. En la capital se ha declarado el toque  de queda, que comenzó a partir de las 6 a.m. del pasado domingo.  Hasta el momento, se desconoce cuándo se levantará el toque de  queda y qué sucederá después. 

      

     FUTUROS OBSTACULOS DE LEY 

     Sadam dispone de un mes para apelar la sentencia. Después  del periodo de apelación, el presidente de Irak, Yalal Talabani,  sería requerido para firmar el documento de la sentencia oficial  si la orden de ejecución se mantiene. 

     Los medios de comunicación locales informaron de que si se  toman en cuenta algunos obstáculos de ley y la actual situación  inestable en Irak, Sadam no se enfrentará en breve a la horca. 

     Según la actual ley iraquí, tanto la acusación como la defensa  podrían apelar errores de ley y procedimiento, así como errores de materiales de facto hasta 30 días después de la pronunciación de  la sentencia o decisión. La pena de muerte y la sentencia perpetua requieren una revisión automática. 

     La revisión no tiene límite de tiempo, pero la pena de muerte,  si es confirmada, debe ser llevada a cabo en 30 días. Esto  significa que la ejecución podría durar un tiempo prolongado,  probablemente meses o años. 

     Además, el Consejo de Presidencia iraquí, formado por el  presidente y los vicepresidentes, tiene que ratificar cualquier  condena a muerte. 

     El presidente Talabani ha aclarado que no firmará la orden  judicial de muerte. No está claro si los vicepresidentes iraquíes  harán lo mismo o no.