RAMALA, 13 sep (Xinhua) -- Hamás, en el poder, y Al
Fatah, los dos principales movimientos políticos palestinos, anunciaron a
comienzos de la semana alcanzar una plataforma política para un
nuevo Ejecutivo e iniciaron recientemente los preparativos para
la creación de un Gobierno de unidad nacional.
En opinión de los analistas, la aparición de una
eventual alianza entre Hamás y Al Fatah, rivales políticos en las
elecciones legislativas celebradas a comienzos de este año, se debe
a una necesidad mutua y corresponde a los intereses nacionales
palestinos
Actualmente, toda la espectación está creada ante el
resultado de un Gobierno de unidad nacional y de los resultados de éste en
lo que a la mejora de las condiciones de vida del pueblo palestino.
BUSQUEDA DE SOLUCION EN MOMENTOS DIFICILES
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), que
siempre ha mantenido una posición dura frente a Israel, llegó al poder
tras derrotar en las urnas a Al Fatah el pasado 25 de enero. Sin
embargo, el Gobierno palestino encabezado por Hamás se ha enfrentado
a múltiples dificultades tanto internas como externas desde el principio
de su mandato.
A una situación ya de por sí coyuntural, se añade el
hecho de que los empleados públicos lanzaron en septiembre una huelga en
protesta por el impago de sus salarios, un signo del creciente
descontento popular.
En la arena internacional, la administración de
Hamás provocó sanciones y bloqueo por parte de algunos de los países
occidentales e Israel, que se niegan a conceder asistencia
financiera al Gobierno de Hamás y limitaciones, en el área
diplomática, del espacio de acción del movimiento radical.
Además, Israel lanzó una operación militar a gran
escala denominada "Lluvia de Verano" contra los palestinos. A lo largo
del último mes decenas de miembros del Gabinete y diputados
palestinos, en su mayoría militantes de Hamás, han sido
arrestados por el Ejército israelí, lo que casi paralizó los trabajos de la
Autoridad Nacional Palestina y el Parlamento, donde Hamás cuenta con
la mayoría absoluta.
Sucumbiéndose a grandes presiones, Hamás tuvo que
negociar con las distintas facciones palestinas, sobre todo con el
relativamente moderado Al Fatah, la creación de un Gobierno de
unidad nacional. En este sentido, el Comité Central de Al Fatah
decidió terminar con la actitud pasiva que ha mantenido a raíz de su
derrota electoral y participar en la formación de un nuevo Gobierno.
Una acción que, según los analistas, ayudará a Al
Fatah a explotar al máximo su influencia en los territorios palestinos.
El presidente palestino y líder de Al Fatah, Mahmoud Abbas, señaló
que "los intereses nacionales precisan la unidad y un paso
estable, premisas fundamentales para la creación de un Estado
Palestino".
Los medios de comunicación han tomado nota de que
Israel expuso buena voluntad a los palestinos, tras haber cesado sus
conflictos armados con la milicia libanesa Hezbolá. El primer ministro
israelí, Ehud Olmert, expresó el fin de semana pasado su disposión a
reunirse con Abbas con el fin de debatir de nuevo el plan de paz para
Oriente Medio, conocido como "Hoja de Ruta".
El cambio en la actitud israelí facilita, en cierto
sentido, la creación de un Gobierno de unidad nacional entre las distintas
facciones palestinas que decidieron buscar el consenso pasando
por alto las discrepancias.
EL "DOCUMENTO DE LOS PRISIONEROS"
A diferencia de la del Gobierno dirigido por Hamás,
la línea política que va a aplicar el Gobierno de unidad nacional ha
logrado la aprobación de las distintas facciones palestinas.
Abbas dejó claro que la plataforma política marco del nuevo Gobierno
que alcanzó con Hamás está basada en el "Documento de los
Prisioneros".
El pasado 11 de mayo los líderes de diferentes
facciones palestinas, cautivos en cárceles de Israel, firmaron un
documento de 18 puntos, acordado el 27 de junio por los principales grupos
políticos palestinos tras una maratoniana conferencia de diálogo
nacional.
Hasta el momento, Hamás y Al Fatah no difieren en el
reparto de poder del Gabinete. A petición de Hamás, la composición del
nuevo Gobierno representará la estructura partidista del Consejo
Legislativo Palestino.
Según se trasciende, Abbas acordó que el actual
primer ministro Ismail Haneiya retenga el cargo y que Hamás conserve la
mayoría de los asientos en el nuevo Gabinete, seguido por Al Fatah.
Si así es el caso, la nueva administración palestina
abordará sin contratiempos los asuntos internos, opinaron los
analistas.
INCIERTA SUERTE DEL NUEVO GOBIERNO
Pese a que Hamás coopera con Al Fatah por el bien de
los intereses nacionales, el nuevo Gobierno afrontará gran número de
obstáculos tanto desde el punto de vista nacional como del
internacional.
En lo que se refiere a la política interna, el
contenido del Documento de los Prisioneros no concuerda con las exigencias
formuladas por el Cuarteto de Madrid, un grupo de mediación
internacional integrado por Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia
y las Naciones Unidas.
El Cuarteto de Madrid exige a Hamás que renuncie a
la violencia, acepte los acuerdos anteriores palestino-israelíes y
reconozca el derecho de existencia de Israel, tres puntos en los que Hamás
no ofrecerá concesión alguna, dijo el portavoz de Hamás, Sami Abu
Zuhri, quien aseguró que el nuevo Gobierno no estará sujeto a
presiones externas.
Abbas no entró en detalles sobre la plataforma
política que alcanzaron Hamás y Al Fatah y se limitó a hacer hincapié en
la diversidad que representará el nuevo Ejecutivo. Los medios
palestinos creen que la ambigüedad en las cuestiones más polémicas de
la plataforma política constituye una estrategia a la que recurren las
autoridades palestinas.
Aunque se trata de una gestión segura para Hamás y
Al Fatah, aumentará, sin embargo, el esceptisimo que alberga la comunidad
internacional.
En cuanto a los últimos acontecimientos registrados
en el interior del Gobierno palestino, la UE comentó, tras celebrar la
iniciativa, que esto desempeñará un papel activo para impulsar el
proceso de paz entre Israel y los palestinos.
Por su parte, Israel se mostró prudente al respecto
y señaló que mantendrá sin modificar su actual posición hacia los
palestinos, si el nuevo Gobierno palestino continúa recurriendo a la
política del "terrorismo". Estados Unidos opinó que la plataforma política
del nuevo Ejecutivo palestino no tiene nada nuevo.
Cabe mencionar el hecho de que, a pesar de la
ambigüedad de la plataforma política del nuevo Gobierno, la alianza entre
Hamás y Al Fatah representa la unidad de las distintas facciones
palestinas, fruto de un trabajo duro, alentando al pueblo palestino
y enviando a la comunidad internacional un mensaje positivo. Fin