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China acelera desarrollo de energías alternativas
  13.09.2006 Actualizado a las 16:19:14
 

     BEIJING, 13 sep (Xinhua) -- La Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma de China anunció el 30 de junio una subida del precio de  la electricidad de 2,5 centavos por kw/hora, de los que 0,1  centavos se destinarán al desarrollo de las energías alternativas. 

     La medida coincide con la Ley de Energía Alternativa que  estipula que el coste extra de las energías renovables debe ser  compartidos por todos los consumidores de electricidad del país. 

     El primer ministro Wen Jiabao también indicó en una reunión del Grupo Dirigente de Energía que el desarrollo de las energías  alternativas es de suma importancia, y que todos los departamentos relacionados deben tomar medidas para elevar la proporción de  energías limpias en el conjunto energético. 

     La industria de la energía de China ha experimentado grandes  progresos en los últimos años. Las estadísticas muestran que la  producción de energía primaria alcanzó el nivel equivalente a 2. 060 millones de toneladas de carbón en 2005, un aumento del 238  por ciento sobre la cifra registrada en 1978. 

     Además, a finales del año pasado, la capacidad instalada de  generación eléctrica excedió los 500 millones de kilovatios. 

     En las pasadas dos décadas, el consumo de energía primaria  creció a una tasa anual del 5,2 por ciento, pero el crecimiento  anual del PIB alcanzó el 9,6 por ciento, lo que provocó escasez de suministro energético en 24 de las 32 provincias del país en 2004. 

     En 2005, la producción de carbón, que dobló la de 2000, no pudo satisfacer la demanda del mercado, y la importación neta de  productos del petróleo aumentó a 143 millones de toneladas, 76  millones más que hace cinco años. 

     Los recursos energéticos son limitados en China, cuyas reservas explorables de petróleo, gas natural y carbón representan sólo el  7,7, el 7,1 y el 58,6 por ciento respectivamente de la media  mundial. A la actual velocidad de explotación, los recursos se  agotarán dentro de 15, 30 y 80 años, respectivamente, frente al  promedio mundial de 45, 61 y 230 años. 

     Ante esta situación, China está acelerando el desarrollo de las energías alternativas. El uso de la energía hidraúlica tiene una  larga historia en China, donde actualmente operan 40.000 centrales hidraúlicas que producen conjuntamente 34 millones de kilovatios. 

     De acuerdo con planes de la comisión, la capacidad  hidroeléctrica llegará a 300 millones de kilovatios en 2020,  mientras las energías eólica, solar y de biomasa se situarán en 30, 1,8 y 30 millones de kilovatios. 

     China cuenta ahora con tres leyes relativas a la energía: la  Ley de Electricidad, la Ley de Conservación Energética y la Ley de Energías Alternativas. 

     El ministro encargado de la Comisión Estatal de Desarrollo y  Reforma, Ma Kai, manifestó en julio que una de las tareas  importantes del gobierno para el periodo 2006-2010 es elaborar una Ley de Energía y revisar la Ley de Conservación Energética. 

     La Ley de Energía usará el desarrollo económico para regular el sector energético y animar la exploración y explotación de  reservas energéticas y el desarrollo de nuevas energías,  asegurando que el uso exagerado de energía cueste un precio más  alto. 

     Los funcionarios gubernamentales están muy implicados en la  promoción de proyectos de energías nuevas, ya que el "PIB  ecológico" tiene gran importancia a la hora de evaluar su trabajo. 

     Las compañías, estatales o privadas, nacionales o extranjeras,  también están muy interesadas en estos proyectos porque consideran que el sector energético es una mina de oro. 

     En la actualidad, China se enfrenta a dificultades tecnológicas en el desarrollo independiente de las energías alternativas. Hasta la fecha, la mayor parte de los equipos o componentes usados en  China para energía eólica, solar o de biomasa son importados, lo  que eleva los costes. 

     Por ello el gobierno publicó en febrero un documento en el que  daba máxima prioridad a la energía en cuanto a apoyo científico y  tecnológico. 

     El desarrollo de energías alternativas no sólo se acelera por  su gran demanda, sino también por razones medioambientales. China  aprobó el Protocolo de Kyoto en mayo de 1998 y se ha esforzando  por ser un miembro responsable de la familia global. 

     La cooperación internacional es necesaria a la hora de resolver problemas como las tormentas de arena, ya que el polvo que azota  Beijing decenas de veces al año proviene del extranjero, confirmó  un funcionario del departamento meteorológico de Beijing. 

     Las estadísticas revelan que se invirtieron 38.000 millones de  dólares en el desarrollo de energías alternativas en 2005, de los  que China aportó 6.000 millones. Fin