MOSCU, 8 sep (Xinhua) -- El presidente ruso,
Vladimir Putin, realizó entre el 5 y 7 de este mes una visita a Sudáfrica
y Marruecos, lo cual fue la primera visita de un jefe de Estado
ruso al continente africano. Se considera que Putin realizó esta
visita con la intención de reanudar sus relaciones comerciales con
Africa, reforzar la influencia de Rusia en este continente y ampliar el
espacio estratégico de Rusia en el mundo.
LA VISITA DA FRUCTIFEROS RESULTADOS
Uno de los objetivos de Putin para esta gira es
reforzar la cooperación económica entre Rusia y Africa, por lo que la
comitiva estaba en parte compuesta por una delegación integrada por un
centenar de importantes empresarios del país.
Durante su visita a Sudáfrica, Putin firmó con su
homólogo sudafricano, Thabo Mbeki, un acuerdo para el desarrollo de la
asociación bilateral y una serie de documentos sobre la cooepración
económica. Ambas partes acordaron desarrollar una amplia cooperación en
materias de economía, defensa nacional, aviación, energía nuclear,
servicios médicos y protección de la propiedad intelectual.
De los proyectos de cooperación económica firmados
entre los dos países cabría destacar dos puntos fundamentales: una
inversión de más de 1.000 millones de dólares por parte de Rusia en Africa
y el acuerdo de cooperación firmado entre la compañía rusa de
diamantes Almazy Rossi-Sakha y la sudafricána De Beers, el
fabricante de diamantes más importante en el mundo.
Analistas locales consideran que estos dos proyectos
no solamente podrán traer grandes ganancias a Rusia, sino que
permitirán a este país penetrar en el sector de diamantes controlado
tradicionalmente por Occidente.
Por consiguiente, el beneficio que obtiene Rusia de
la gira de Putin no solamente es económico sino también político.
MEJORAN LAS RELACIONES ENTRE RUSIA Y AFRICA
Las relaciones entre Rusia y Sudáfrica comenzaron
desde los años 60 del siglo pasado cuando la entonces Unión Soviética
apoyaba la lucha que llevaba a cabo Sudáfrica contra el
apartheid. Los soviéticos plantearon ante las Naciones Unidas la lucha por
la liberación de los pueblos de las colonias, lo cual contribuyó
enormemente a la lucha de los pueblos africanos por su liberación
del dominio colonial y por su independencia.
En aquel momento, unos 100.000 africanos, entre
ellos el actual presidente sudafricano, Thabo Mbeki, estudiaron en la Unión
Soviética o recibieron algún tipo de formación allí. Hasta la
actualidad muchos africanos aún conservan un sentimiento de deuda
con Rusia.
Después de la desintegración de la Unión Soviética a
principios de los años del 90, Rusia ha ido perdiendo el contacto con los
países africanos.
En palabras del propio Putin, en aquel entonces
Rusia se encontraba en una etapa de transformación y no tenía capacidad de
mantener una cooperación integral con Africa.
Ahora Rusia ha conseguido sobreponerse a un difícil
periodo de cambios y su economía ha registrado un rápido crecimiento a lo
largo de siete años consecutivos. Por citar un ejemplo, las reservas
rusas de divisas en oro experimentaron un aumento de más de 80.000
millones de dólares sólo en los últimos 7 meses.
Putin expresó en mayo pasado en su informe anual su
intención por mejorar las relaciones con las naciones africanas y
especificó que ha llegado el momento de firmar acuerdos bilaterales con
estos países para recompensar de algún modo las pérdidas que sufrieron
en el pasado.
Para Africa, Rusia también es muy importate. El
presidente Mbeki expresó su agredecimiento a Rusia por su apoyo a su
candidatura para ser miembro permante del Consejo de Seguridad de la
ONU en representación de Africa.
OBJETIVO ESTRATEGICO
En Africa hay 54 países y regiones, con una
población que representa el 14 por ciento de la población mundial y con
ricos recursos minerales, entre ellos petróleo y gas natural. Hoy día
mientras el problema de energía se torna en un centro de atención en
el mundo, Africa se ha convertido en un "escenario de disputa" de las
grandes economías del mundo.
Actualmente, Estados Unidos, la Unión Europea,
incluso países latinoamericanos están buscando ampliar su influencia en el
continente africano, sobre todo Estados Unidos que tiene cada día
más interés en los recursos y mercados de Africa. Se estima que
hasta 2015 una cuarta parte de las importaciones del petróleo de
Estados Unidos provendrá de Africa.
El hecho de que la inversión norteamericana en
Africa acumulara 5.500 millones de dólares en 1993 y 20.000 millones en
2005 demuestra claramente esta tendencia.
Putin no está dispuesto a quedarse atrás. Además de
la promoción de la cooperación económica con Sudáfrica y Marruecos,
otro de los puntos importantes de la agenda de Putin en Africa recae
sobre el refuerzo de los intercambios y consultas entre los dos países en
materia de defensa nacional y en la lucha contra el terrorismo.
Rusia tiene muy claro que para alcanzar el objetivo
estratégico de "convertirse en una gran potencia" es absolutamente
indispensable que incluya al continente africano en su campo de
influencia. La última visita de Putin a Africa forma parte de
esta misión. Fin