BEIJING, 7 sep (Xinhua) -- El secretario general de
las Naciones Unidas, Kofi Annan, realizó recientemente una visita de
dos días a Irán con el objetivo de romper el hielo sobre el problema
nuclear iraní.
Durante su visita, el negociador en jefe de Irán,
Ali Larijani, reiteró otra vez la oposición de Irán a Occidente por tomar
la provisional suspensión de enriquecimiento de uranio como
precondición para las negociaciones, y subrayó que Irán participará
sin duda alguna en las negociaciones si los países occidentales abandonan
dicha exigencia previa.
La declaración de Larijani refleja claramente el
estancamiento de actual problema nuclear iraní: ¿Qué está en primer lugar,
la 'suspensión provisional del enriquecimiento de uranio' o la
'reanudación de las negociaciones'?
Desde que Irán reanudó sus actividades de
enriquecimiento de uranio el 8 de agosto de 2002, los países occidentales
han aplicando la política de "garrote y zanahoria" hacia Irán para
que el régimen islámico suspenda su programa nuclear.
Dos ejemplos de esta política: la de zanahoria,
cuando el representante de Política Exterior de la Unión Europea (UE), el
español Luis Solana, entregó un paquete de incentivos elaborado por
seis naciones a Ali Larijani para persuadir a Irán de que abandone sus
actividades de enriquecimiento de uranio; la de garrote, con la Resolucion
1696 aprobada el 31 de julio por el Consejo de Seguridad de la ONU, en la
que se pide a Irán que suspenda provisionalmente todas sus actividades
relacionadas con el enriquecimiento de uranio, ya que, de lo contrario, se
considerará la posible imposición de sanciones contra Teherán.
Sin embargo, la parte iraní no aceptó ni las
tácticas blandas adoptadas por Occidente respecto a su programa nuclear,
ni las duras. El Occidente exhortó a Irán a responder a su paquete de
incentivos para mediados de julio, pero la parte iraní no le hizo
caso, insistiendo en que respondería cuando lo considerase oportuno.
Irán hizo un informe de más de 20 páginas para
declarar su posición sobre el problema nuclear en la que no manifestó su
aceptación al paquete de medidas ni presentó claramente su
rechazo. Lo que hizo fue insistir en que la propuesta necesitaba aclarar
un serie de problemas y manifestó también su disposición a reanudar
las negociaciones. Además, la parte iraní también insistió en
continuar sus actividades de enriquecimiento de uranio mientras
realiza maniobras militares a gran escala.
Los países occidentales consideran que si Irán
suspende sus actividades de enriquecimiento de uranio, disminuirá
notablemente la "amenaza iraní", ya que esta investigación necesaria para
construir instalaciones nucleares civiles y equipos militares.
El enriquecimiento de uranio de bajo grado es un
material para la generación de las plantas. y de alto grado, para las
municiones de armas nucleares. Occidente ha venido insistiendo en que el
programa nuclear de Irán es para popósito militar, y expresó su
desconfianza en el compromiso hecho por Irán sobre su uso pacífico de
energía nuclear.
Para Irán, si abandona sus actividades de
enriquecimiento de uranio, disminuirá sin duda alguna su posición en la
comunidad internacional, en cambio, los beneficios que le han prometido
los países occidentales no pueden ser cumpidos. Por eso, Irán
considera sus actividades de enriquecimiento de uranio como su
" derecho nacional" , y la dominación independiente de la
tecnología nuclear como un serio asunto polítitco de la "orgullosa dignidad
nacional".
Evidentemente, tanto los países occidentales como
Irán no quieren hacer la primera concesión en cuanto al problema nuclear
iraní. Pero, el problema es que si ambas partes continúan
insistiendo en su posición por ahora inamovible, la situación
desembocará en un conflicto.
Estados Unidos está preparada para impulsar en el
Consejo de Seguridad de la ONU la resolución sobre sanciones contra Irán
si este último no suspende sus actividades de enriquecimiento de
uranio. Para Estados Unidos imponer sanciones es una decisión fácil
ya que no tiene relaciones comerciales con Irán, por lo que no sería
víctima indirecta de dichas sanciones. Al contrario, otros países,
especialmente Alemania, Francia e Italia, no desean lo mismo que Estados
Unidos.
En la actualidad, Rusia y China se oponen a las
sanciones contra Irán, considerando que el problema nuclear iraní puede
ser solucionado mediante negociaciones. La UE manifestó su posición
durante la reunión ministerial realizada el 2 de este mes y decidió
elegir el diálogo y las conversaciones para solucionar el problema nuclear
iraní , anunciando una temprana reunión entre Larijani y Solana.
Por eso, Estados Unidos no ha logrado el apoyo de la
comunidad internacional para dictar sanciones contra Irán. Fin