LA HABANA, 29 jul (Xinhua) -- El Carnaval de La
Habana, la fiesta más popular y antigua de esta capital, se celebrará del
4 al 12 de agosto con sus habituales desfiles de coloridas carrozas y
comparsas, variados espectáculos y áreas para bailar o comer.
Bajo el lema ''En la capital de todos los cubanos,
un carnaval para América y el mundo'', la celebración estará dedicada a la
integración latinoamericana y a la identidad nacional de los
habitantes de la isla, herederos étnicos y culturales de España,
Africa y China.
En esta ocasión, la fiesta tendrá entre sus
novedades la "institucionalización de las tradiciones chinas" bajo un
prisma cultural, teniendo en cuenta el lugar que ocupa ese componente
social y étnico (el tercero) en la nacionalidad cubana.
Como cada año, los desfiles abarcarán un recorrido
de 1.600 metros a lo largo de la avenida de Malecón, su principal área,
con la participación de más de 4.000 artistas, entre ellos las orquestas
más populares de la isla, así como 10 carrozas y 13 comparsas,
encabezadas por la casi centenaria ''El Alacrán'', creada en 1908.
El comienzo de los festejos populares estará marcado
cada noche a las 21:00 horas por la tradicional ceremonia del ''cañonazo''
en la antigua fortaleza colonial de San Carlos de la Cabaña, junto a la
bahía de La Habana.
De acuerdo con el comité organizador, un gran
atractivo será el carnaval infantil, que inaugurará las fiestas el viernes
4 con un desfile de 13 comparsas y concursos de artes plásticas y
disfraces.
Durante la celebración, también se competirá en
danzas en parejas, carteles alegóricos, música, conga, repertorio de
comparsas, máscaras y muñecones, pinturas, balcón, vidriera, fotografía,
espectáculos, quioscos y áreas típicas, y un jurado elegirá las
mejores presentaciones en cada categoría.
Los carnavales de La Habana tienen su origen en la
época colonial, cuando los amos permitían a sus esclavos celebrar el ''Día
de Reyes ", y según los registros históricos, la primera celebración de
este tipo se realizó en esta ciudad el 24 de febrero de 1895.
Mientras los habaneros celebraban, alegres y
bullangueros, su primer carnaval, en la oriental Baire, unos 700
kilómetros al este de La Habana, se hizo ese mismo día el llamado a la
segunda guerra por la independencia de la isla, conocido como Grito de
Baire.
Desde entonces y hasta principios de los años
sesenta del siglo pasado, estas festividades se realizaban en febrero,
pero luego fueron transferidas al mes de julio, para marcar también el fin
de la zafra azucarera.
En varias provincias, estas fiestas de todo el
pueblo se mantienen en julio, entre ellas la de la segunda ciudad cubana
en importancia, Santiago de Cuba, que celebra los carnavales más
famosos de la isla.
En estos festejos, que se fueron extendiendo a todas
las ciudades y los poblados de Cuba, era costumbre disfrazar a niños y
adultos, y visitar en cada esquina las tarimas donde se vendían raros y
llamativos sombreros para la ocasión llamados "pachangas", así como
dulces, juguetes, adornos artesanales y otros recuerdos.
Por varias décadas, uno de los grandes atractivos
del carnaval en Cuba fue la elección de la "Reina" posteriormente llamada
"Estrella" del Carnaval con sus seis damas o luceros, costumbre eliminada
después porque, a decir de los organizadores, "subestimaba los
principales valores y verdadera belleza de la mujer".
En aquel certamen competían decenas de hermosas
jóvenes, de entre las cuales un jurado elegía a "la más bella entre las
bellas" con otras seis afortunadas, las cuales presidían el carnaval y
recibían un sinnúmero de honores y obsequios. La elección de la reina
habanera se trasmitía por televisión a todo el país.
Hoy el carnaval de La Habana sigue siendo motivo de
alegría, una ocasión para salir a divertirse en pareja o en familia, en la
cual se disfruta la música y los bailes, los adultos beben cervezas bien
frías, y los chicos engullen todo tipo de golosinas, mientras ríen
mirando a los payasos y los típicos "muñecones" humanos. Fin