BEIJING, 26 jul (Xinhua) -- Todas las ciudades
chinas tendrán que disponer de plantas para el tratamiento de las aguas
residuales en 2010, y un 70 por ciento de ellas deberán ser tratadas
en las zonas urbanas antes de ser descargadas al medio ambiente, afirmó
Qiu Baoxing, el viceministro de Construcción.
En una conferencia nacional sobre el control de la
contaminación del agua, celebrada la semana pasada, Qiu dijo que
actualmente funcionan 791 plantas de tratamiento de aguas residuales
en 383 ciudades y que un 52 por ciento de aguas residuales en las zonas
urbanas del país han sido tratadas antes de ser descargadas, un aumento de
18 puntos porcentuales desde 2000. La cifra aumentó al 70 por ciento en
las 135 principales ciudades.
Sin embargo, Qiu señaló que todavía es grave la
contaminación del agua en el país, pidiendo el establecimiento de
plantas de tratamiento en 278 ciudades. También indicó que muchas de
las ya construidas funcionan por debajo de su capacidad. E incluso algunas
de ellas ni funcionan.
El viceministro exigió que las autoridades
municipales incluyan en sus planificaciones urbanas el control de la
contaminación del agua.
Zhang Yue, subdirector del departamento de
contrucción urbana del Ministerio, indicó que el problema se debe al hecho
de que muchas plantas de tratamiento son financiadas por el gobieno
central mediante bonos del Tesoro, mientras que la red de la
recolección del agua residual suele correr a cargo de los gobiernos
locales.
Qiu instó al gobierno a que cambie su política e
invierta más fondos en la construcción de la red de la recolección de las
aguas residuales.
El viceministro añadió que para asegurar el adecuado
funcionamiento de las plantas de tratamiento se debe aplicar la
política de control de contaminantes en las 150 ciudades que todavía
no lo hacen. Fin