BEIJING, 21 jul (Xinhua) -- Científicos de todo el
mundo tratan de desarrollar una nueva generación de observatorios con mayor
área de efectividad y resolución, con el objetivo de estudiar las
fases iniciales del universo.
"Para alcanzar la sensibilidad requerida para captar
estos primeros elementos espaciales son necesarios mayores avances en
la óptica de rayos X", afirmó Martin Elvis, profesor del Centro de
Astrofísica de Harvard-Smithsonian, en la 36 Asamblea Científica del
Comité de Investigación Espacial, celebrada en Beijing.
De acuerdo con Elvis, la generación X, los futuros
observatorios de alta resolución con tecnología de rayos X,
desarrollados por este centro, tiene como objetivo mejorar
sustancialmente la resolución angular con un mayor área de
efectividad, y lograrán una sensibilidad 1.000 veces superior a la de
los actuales telescopios.
Entre los objetivos del programa se incluye la
observación del nacimiento de la primera generación de agujeros negros,
estrellas y galaxias, el seguimiento de su evolución temporal y la
exploración del comportamiento de la materia en entornos extremos.
Para alcanzar estos objetivos, el grupo de
investigadores ha adoptado una técnica basada en la óptica de rayos X
activos, que ejercerá un control activo de figuras en órbita.
"Hemos desarrollado una versión de laboratorio de
esta tecnología con éxito en fuentes de luz sincrotón", afirmó
Elvis.
La atmósfera de la Tierra absorbe la inmensa mayoría
de los rayos X, que, por consiguiente, no pueden ser detectados por los
telescopios terrestres, por lo que son necesarios telescopios
espaciales para realizar estos estudios.
El telescopio Chandra, lanzado en Julio de 1999 y
equipado con cuatro juegos de espejos anidados, es el más avanzado del
momento. Sin embargo, su limitada área efectiva por unidad de masa impide
el estudio de áreas mayores.
La Generación X, incluida en los programas de la
NASA con 100 metros cuadrados de extensión efectiva y una resolución
angular de 0,1 arcosegundos, cuenta con una mayor eficacia, sin embargo, el
principal desafío es el desarrollo de la tecnología de espejo,
que requiere una resolución angular diez veces mayor.
Mientras tanto, científicos de otros países están
también trabajando en observatorios destinados a detectar rayos
ultravioletas, infrarrojos, rayos X y rayos gamma.
La Agencia Europea del Espacio está desarrollando el
observatorio de Rayos X XEUS, como sucesor del XMM-Newton. El
XEUS contará con capacidad de medir el espectro de los rayos X y, por
tanto, la composición, temperatura y velocidad de la materia
caliente en las primeras etapas del universo.
La Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa
lanzó en 2005 un satélite astronómico de rayos X, equipado con telescopio,
denominado Suzaku, para llevar a cabo observaciones de banda ancha y
alta resolución espectroscópica. Un nuevo proyecto con espectrómetros
mejorados, denominado NeXT, se iniciará en 2012. Fin