BEIJING, 14 jul (Xinhua) -- Un reciente estudio
centrado en los universitarios de Beijing concluye que los estudiantes que
provienen de familias con pocos ingresos están mucho más
motivados que sus compañeros más afortunados, pero también sufren más
presión psicológica.
La Fundación de Desarrollo de la Juventud China,
organizador del estudio, entrevistó a 400 estudiantes pobres, de ellos el
80,3 por ciento afirmó que el acceso a la universidad representaba "un
giro importante en sus vidas".
Además, la mitad de los estudiantes provenientes del
campo señalaron que de no haber superado el examen de entrada a la
universidad, se hubiesen convertido en trabajadores inmigrantes.
Sólo un pequeño grupo de ellos afirmó que se hubiesen dedicado a la
agricultura.
Asimismo, los entrevistados expresaron su esperanza
de que sus estudios universitarios no sólo les ayudarán a ellos, sino
también a sus familias, a salir de la pobreza, algo que a la vez supone
mucha presión y motivación.
El 60 por ciento de los universitarios encuestados
señaló que se sienten "completamente avergonzados" de ser pobres, y el
22,5 por ciento indicó que no tienen mucha autoestimación y que se
sienten "inferiores" que otros compañeros suyos.
En China un año universitario cuesta alrededor de
8.000 yuanes (1.000 dólares USA), una suma que muchas familias rurales no
ganan ni en un año entero.
Según cifras del Ministerio de Educación, en el país
asiático hay 15,6 millones de estudiantes universitarios, de los que más
de cuatro millones proceden de familias pobres, el 20 por ciento del
total.
Sólo el 14,6 por ciento de los estudiantes
universitarios reciben ayudas económicas, algo que deja a 1,78 millones de
estudiantes pobres sin ningún tipo de subsidios.
Desde 1999, el gobierno ha asistido a 2,3 millones
de estudiantes universitarios de familias pobres con préstamos sin
intereses valorados en 19.000 millones de yuanes (2.390 millones de
dólares), según informó el miércoles el Ministerio de Educación.
A finales de este año, se pondrá en marcha un nuevo
programa denominado "Canal verde" destinado a ayudar a aquellos alumnos
que no tienen capacidad de pagar los estudios, ofreciéndoles
alojamiento, libros de texto y todo lo necesario para la vida
diaria.
Además, algunas universidades ofrecerán trabajo a
los estudiantes más desfavorecidos durante las vacaciones. Fin