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Israel a un paso de formar gobierno de unidad por Sheera Claire Frenkel
  14.07.2006 Actualizado a las 15:36:27
 

     JERUSALEN, 13 jul (Xinhua) -- En los momentos del ataque por  Hezbolá contra la frontera norteña israelí que dejó a ocho  soldados israelíes muertos y dos capturados, las autoridades de  Israel estaban ya entonando la palabra guerra y preparando un  gobierno para tiempos de conflicto. 

     Pocas horas después del ataque, el premier israelí Ehud Olmert  dijo que el ataque fue claramente un "acto de guerra". 

     Olmert dejó claro que Israel considera responsable al Líbano  por el ataque, pero funcionarios de la oficina del premier  sugirieron que la respuesta israelí también debería incluir a  Siria. En los últimos meses, los oficiales de inteligencia israelí han venido refiriéndose a un "eje de terror" entre Siria, Hezbolá  y Hamás. 

     Aunque ha habido una creciente tensión entre los ministros de  Gabinete israelí respecto de su respaldo al plan de convergencia  de Olmert para la retirada de partes de Cisjordania, la violencia  en el norte aparentemente ha unido a todas las partes alrededor  del primer ministro. 

     Tras una reunión de gabinete en la noche del miércoles, Olmert  sostuvo varias reuniones con líderes tanto de la oposición como de los partidos gubernamentales, lo que alenta las expectativas de  que Israel podría crear un gobierno de unidad nacional. 

     Un gobierno como éste debe incluir la mayoría de los partidos  opositores que tienen escaños actualmente en el Knesset, o  parlamento, para dar a Olmert una amplia base de respaldo. 

     El primer gobierno de unidad nacional se formó en Israel cuando inició la Guerra de Seis Días en 1967. En aquel entonces, el  entonces premier Levy Eshkol formó el gobierno a fin de fortalecer su base de respaldo para llevar a cabo la guerra. 

     Un similar gobierno se formó en 1984, cuando el Partido  Laborista superó al Likud en las elecciones, pero no obtuvo  suficiente margen para formar un gobierno. 

     En aquel momento, Israel se encontraba en medio de una  operación militar en el Líbano, y los dos partidos formaron un  gobierno de unidad. 

     El miércoles, los legisladores israelíes de los partidos  opositores Likud, Yisrael Beitenu, el Partido Religioso Nacional  Unión-Nacional y Torah Judaismo Unidos, instaron a Olmert a formar un gobierno de unidad nacional para asegurar el apoyo público. 

     Mientras que los funcionarios del Likud confirmaron que tienen  interés en participar en el gobierno, no está claro si el partido  demandará posiciones ministeriales a cambio de su respaldo. Al  parecer, el Likud solo se incorporará si Olmert saca de la mesa su plan de convergencia. 

     El líder de Yisrael Beitenu, Avigdor Lieberman, y el líder de  Unión Nacional, Uri Ariel, dijeron que están a favor de un  gobierno de unidad nacional porque esperan que sus partidos tomen  parte en la toma de una respuesta del gobierno a la actual crisis. 

     "Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) tiene buenos y  detallados planes de acción, pero el problema es la política del  gobierno", dijo Lieberman. "La respuesta militar necesita una  contundente respuesta a los que nos atacan, que se arrepientan por haber tocado a soldados de las FDI". 

     Sin embargo, no está claro cómo responderán los partidos del  actual gobierno a un gobierno de unidad nacional. Los funcionarios laboristas parecen titubear ante la posible inclusión de los  partidos derechistas en el gobierno, y se rumorea que Olmert  podría sacar al presidente laborista Amir Peretz de su puesto como ministro de Defensa, lo que conduciría al abandono total del  Partido Laborista del gobierno. 

     Aún cuando un gobierno de unidad nacional no se forme, los  funcionarios políticos del espectro político hicieron idénticos  llamamientos en favor de una enérgica respuesta militar por parte  de Israel. Incluso el líder del izquierdista Partido Meretz, Yossi Beilin, dijo que los grupos terroristas no tienen justificación  alguna para apuntar a Israel, y que el gobierno tiene que  responder. 

     Algunos legisladores del Likud instaron al gobierno a ordenar  el ejército para que Hezbolá, el Líbano y Siria paguen un alto  precio por los secuestros. 

     "No podemos tener una situación en el Líbano, donde reina la  paz y la tranquilidad en una parte, y nuestros soldados están  viviendo en las trincheras en la otra", dijo el ex ministro del  Exterior, Silvan Shalom. "Debemos desarmar a Hezbolá. Todas las  armas que están utilizando provienen de Damasco. Damasco debe  saber que no podemos tolerar esto. Debemos actuar de inmediato". 

     Aryeh Eldad, miembro de parlamento del Partido Religioso  Nacional Unión-Nacional, dijo que Israel debe lanzar una ofensiva  en el sur del Líbano. 

     "A fin de detener la amenaza, Israel tiene que declarar guerra  en el norte y en Gaza y exterminar a los grupos terroristas",  anotó Eldad. Fin