JERUSALEN, 13 jul (Xinhua) -- En los momentos del
ataque por Hezbolá contra la frontera norteña israelí que dejó a ocho
soldados israelíes muertos y dos capturados, las autoridades de
Israel estaban ya entonando la palabra guerra y preparando un
gobierno para tiempos de conflicto.
Pocas horas después del ataque, el premier israelí
Ehud Olmert dijo que el ataque fue claramente un "acto de guerra".
Olmert dejó claro que Israel considera responsable
al Líbano por el ataque, pero funcionarios de la oficina del premier
sugirieron que la respuesta israelí también debería incluir a Siria.
En los últimos meses, los oficiales de inteligencia israelí han venido
refiriéndose a un "eje de terror" entre Siria, Hezbolá y Hamás.
Aunque ha habido una creciente tensión entre los
ministros de Gabinete israelí respecto de su respaldo al plan de
convergencia de Olmert para la retirada de partes de Cisjordania, la
violencia en el norte aparentemente ha unido a todas las partes alrededor
del primer ministro.
Tras una reunión de gabinete en la noche del
miércoles, Olmert sostuvo varias reuniones con líderes tanto de la
oposición como de los partidos gubernamentales, lo que alenta las
expectativas de que Israel podría crear un gobierno de unidad
nacional.
Un gobierno como éste debe incluir la mayoría de los
partidos opositores que tienen escaños actualmente en el Knesset, o
parlamento, para dar a Olmert una amplia base de respaldo.
El primer gobierno de unidad nacional se formó en
Israel cuando inició la Guerra de Seis Días en 1967. En aquel entonces, el
entonces premier Levy Eshkol formó el gobierno a fin de fortalecer su
base de respaldo para llevar a cabo la guerra.
Un similar gobierno se formó en 1984, cuando el
Partido Laborista superó al Likud en las elecciones, pero no obtuvo
suficiente margen para formar un gobierno.
En aquel momento, Israel se encontraba en medio de
una operación militar en el Líbano, y los dos partidos formaron un
gobierno de unidad.
El miércoles, los legisladores israelíes de los
partidos opositores Likud, Yisrael Beitenu, el Partido Religioso Nacional
Unión-Nacional y Torah Judaismo Unidos, instaron a Olmert a formar un
gobierno de unidad nacional para asegurar el apoyo público.
Mientras que los funcionarios del Likud confirmaron
que tienen interés en participar en el gobierno, no está claro si el
partido demandará posiciones ministeriales a cambio de su respaldo. Al
parecer, el Likud solo se incorporará si Olmert saca de la mesa
su plan de convergencia.
El líder de Yisrael Beitenu, Avigdor Lieberman, y el
líder de Unión Nacional, Uri Ariel, dijeron que están a favor de un
gobierno de unidad nacional porque esperan que sus partidos tomen
parte en la toma de una respuesta del gobierno a la actual crisis.
"Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) tiene buenos
y detallados planes de acción, pero el problema es la política del
gobierno", dijo Lieberman. "La respuesta militar necesita una
contundente respuesta a los que nos atacan, que se arrepientan
por haber tocado a soldados de las FDI".
Sin embargo, no está claro cómo responderán los
partidos del actual gobierno a un gobierno de unidad nacional. Los
funcionarios laboristas parecen titubear ante la posible inclusión de los
partidos derechistas en el gobierno, y se rumorea que Olmert podría
sacar al presidente laborista Amir Peretz de su puesto como ministro de
Defensa, lo que conduciría al abandono total del Partido Laborista del
gobierno.
Aún cuando un gobierno de unidad nacional no se
forme, los funcionarios políticos del espectro político hicieron idénticos
llamamientos en favor de una enérgica respuesta militar por parte de
Israel. Incluso el líder del izquierdista Partido Meretz, Yossi Beilin,
dijo que los grupos terroristas no tienen justificación alguna para
apuntar a Israel, y que el gobierno tiene que responder.
Algunos legisladores del Likud instaron al gobierno
a ordenar el ejército para que Hezbolá, el Líbano y Siria paguen un alto
precio por los secuestros.
"No podemos tener una situación en el Líbano, donde
reina la paz y la tranquilidad en una parte, y nuestros soldados están
viviendo en las trincheras en la otra", dijo el ex ministro del
Exterior, Silvan Shalom. "Debemos desarmar a Hezbolá. Todas las
armas que están utilizando provienen de Damasco. Damasco debe saber
que no podemos tolerar esto. Debemos actuar de inmediato".
Aryeh Eldad, miembro de parlamento del Partido
Religioso Nacional Unión-Nacional, dijo que Israel debe lanzar una
ofensiva en el sur del Líbano.
"A fin de detener la amenaza, Israel tiene que
declarar guerra en el norte y en Gaza y exterminar a los grupos
terroristas", anotó Eldad. Fin