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¿Por qué los altos precios del crudo no provocan crisis  energética en el mundo?
  13.07.2006 Actualizado a las 10:39:30
 

     BEIJING, 13 jul (Xinhua) -- El pasado 5 de julio, el precio  del crudo en el mercado internacional subió de nuevo hasta  alcanzar una cifra récord de 75 dólares por barril, agravando otra vez la preocupación mundial. Aunque los precios del petróleo  mantienen la tendencia alcista, hasta el momento, una posible  crisis energética a escala mundial no ha estallado. ¿Cómo se  explica este fenómeno? 

     La subida del precio del petróleo y la crisis energética  mantienen entre ambas una distancia muy estrecha, pero sólo  necesitan una noche para superarla. Una crisis se establece en  base a tres factores. 

     En primer lugar, el abastecimiento de crudo no puede  recuperar la normalidad en un corto plazo. En segundo, los países  consumidores no tienen suficiente capacidad de pago. Y en tercer  lugar, ¿hasta dónde llega el precio nominal del crudo? según la  situación actual, no existe esta posibilidad de una crisis  energética. 

     Las dos anteriores crisis llegaron como resultado de la  falta de abastecimiento del crudo. En la primera crisis del crudo  entre 1973 y 1974, la OPEP, sobre todo los países exportadores  árabes, adoptaron una acción conjunta que incluía la prohibición  de transporte, una reducción de la producción, y una subida de los precios, que causaron una crisis energética a escala mundial. La  segunda crisis, 1978-1979, llegó con la Revolución Islámica de  Irán, y duplicó los precios del petróleo. Más tarde, la guerra  entre Irak e Irán agravó la escasez de abastecimiento en el  mercado del crudo. 

     Respecto a las actuales subidas del precio del crudo en el  mercado internacional, los analistas las atribuyen a la creciente  demanda frente a la devaluación del dólar, en lugar de a la  escasez de crudo. Además, la preocupación por la inestabilidad en  ciertas regiones del mundo constituye otro factor de oscilación de los precios del crudo, en especial por Oriente Medio y Venezuela. 

     Los altos precios del crudo están probando la capacidad de  pago de un país, aquella para compensar el déficit de petróleo de  un país consumidor.  

     A nivel mundial, si el superávit comercial de algunos países  importadores no puede compensar el déficit comercial de crudo y la capacidad de pago tiene problemas, entonces se puede dar la  suspensión del abastecimiento de crudo y la circulación de  petrodólares.  

     Si esos países piden préstamos en el mercado internacional  para mantener la capacidad de pago del comercio del petróleo, esto puede causar una crisis por endeudamiento.  

     Afortunadamente, la situación de déficit de la cuenta  corriente de los países del mundo es diferente a la de la época de las anteriores crisis. El déficit de la cuenta corriente de países consumidores en vías de desarrollo representa una porción muy  pequeña en su Producto Interior Bruto (PIB).  

     Entre los países desarrollados, excepto Estados Unidos, las  cuentas corrientes registran un notable superávit. EEUU, pese a su enorme deuda, tiene una alta credibilidad. 

     Sobre todo, China, como uno de los mayores importadores de  petróleo, está aguantando el gasto de los altos precios  internacionales gracias a su fuerte capacidad de pago. China  disfruta de un enorme superávit en la cuenta corriente, y no tiene problemas en su capacidad de pago.  

     Además, una gran cantidad de las reservas de divisas de China  regresan al mercado norteamericano y soportan la circulación  normal del dólar, evitando la crisis energética. Por eso, China,  con su buena fama y gran capacidad de pago, ha contribuido mucho  al mantenimiento del equilibrio del comercio petrolero  internacional. 

     En la actualidad, los altos precios y la debilidad del dólar se coordinan. Si excluimos el factor inflacionista, el precio del  crudo llegará a los 80 o 90 dólares por barril, lo que supondría  un nuevo récord histórico. Pero,aunque llegue a este precio  nominal, debido al desarrollo de nuevas energías y la aplicación  de tecnologías de ahorro de energía, los altos precios del crudo  no tendrán influencia negativa para la economía mundial, como  antes. 

     No obstante, no se puede restar importancia al impacto  negativo de los altos precios para la economía internacional. Es  necesario promover la coordinación y cooperación internacional en  los sectores energéticos, mantener un precio razonable y la  circulación energética de la economía mundial. Todo ello conviene  a los intereses de la comunidad internacional. Fin