Por Raúl Vilchis Olalde
FRANKFURT, Alemania, 1 jul (Xinhua) El Mundial se
convirtió en un Eurocopa después de la eliminación de Brasil. Francia
volvió a ser la pesadilla de Ronaldo y los brasileños tendrán que regresar
a casa sin jugar su cuarta final consecutiva.
Pero si el consuelo sirve, fueron derrotados por un
buen equipo francés que viene de menos a más en esta Copa del Mundo. Una
generación que está en el ocaso de su carrera, Zidane, Vieira, Henry
y Barthez, volvió a ganar con merecimientos.
La selección francesa derrotó en conjunto a la de
Brasil que no fue capaz de unir a sus individualidades. En la cancha
siempre los pases de Zidane hicieron más peligro que los intentos de
Ronaldinho. Henry definió el gol, mientras que Ronaldo tuvo pocas
oportunidades. En la media cancha, Makelele y Vieira anularon a Ze Roberto
quien ni generó, ni contuvo el peligro.
Después del 1-0 Domenech defendió el gol hasta el
final de los noventa minutos y logró su cometido al superar el fracaso del
mundial pasado donde no ganaron nada. Esta vez es distinto, pues a
pesar de no llevar una buena relación con los viejos, el entrenador
ha manejado muy bien la táctica de su equipo, Sabe perfectamente que
tiene que dejar jugar a Zidane quien no se quiere retirar sin hacer
historia.
Este partido también sirvió para sustentar las
declaraciones de Zinedine quien explicó en la semana que los grandes
jugadores se retiran cuando quieren, no cuando los demás lo piden. Hoy el
juego le dio la razón después de verlo con esa brillantez en los pases y
manejo de los tiempos, podría seguir en competencia pero ya anunció
su jubilación.
Lo hará con su equipo en semifinales o posiblemente
hasta la final pues como se ve, Francia crece conforme pasa el
torneo.
En cambio Brasil fue peor cada día. Con está
derrota, se despidió de la Copa del Mundo con un mal sabor de boca. En si,
el único espectáculo que dio fue frente a la débil Ghana. En el resto de
los partidos se vulgarizó ganando sin gran talento, renunciando a su
esencia de tener la posesión de la pelota.
Así, al llegar a la recta final del Mundial sólo han
quedado cuatro europeos. Tres de ellos alguna vez ya saben lo que es ser
campeones del mundo y Portugal no es un cualquiera en el fútbol.
Fin