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Centro científico cubano cumple 20 años de exitosa labor
  01.07.2006 Actualizado a las 16:05:51
 

     LA HABANA, 30 jun (Xinhua) -- El Centro de Ingeniería Genética y  Biotecnología de Cuba (CIGB) cumple el 1 de julio 20 años, periodo  en el que ha logrado prestigio como una de las más destacadas  instituciones de investigación científica de la isla. 

     Ubicado en el Polo Científico del oeste de La Habana, el CIGB  aglutina a 52 instituciones, (entre ellas ocho centros modelo de la  ingeniería genética nacional), cuya construcción y su equipamiento  costaron al Estado unos 1.000 millones de dólares. 

     Entre los triunfos del centro se encuentra la obtención de 18  productos de gran demanda en centros de salud del país y del  extranjero, entre estos, la vacuna contra la hepatitis B, la  estreptoquinasa recombinante (eficaz para infartos agudos del  miocardio) y el factor de crecimiento epidérmico, para quemaduras y  otras lesiones graves de piel. 

     Con un colectivo de científicos calificado en las tecnologías de  avanzada, el CIGB tiene asimismo la autoría del factor de  transferencia y de una vacuna contra el virus de la haemophilus  Influenzae, entre otros logros. 

     Desde 2000, el CIGB ha registrado entre sus producciones una  vacuna tetravalente primero y luego otra pentavalente, recientemente  terminada, que inmunizará a la población infantil contra cinco  enfermedades: tétanos, tos ferina, hepatitis B, difteria y la  haemophilus influenzae. 

     También elaboró fármacos para la terapéutica de la hepatitis C,  responsable de un alto porcentaje de cirrosis hepática. Se trata de  un compuesto formado por interferón alfa y rivavirina, de producción  nacional, capaz de reducir las lesiones hepáticas ocasionadas por la  enfermedad. 

     Según el vicedirector general del CIGB, Carlos Borroto, en el  mundo no se ha encontrado todavía una vacuna eficaz contra la  hepatitis C, pero el tratamiento cubano es muy esperanzador y de  gran alivio para los pacientes. 

     Entre sus éxitos recientes figuran asimismo la creación del  fármaco Citoprot-P, a partir del factor de crecimiento epidérmico,  único de su tipo en el mundo y el de mejores resultados hasta el  momento en la cura de las lesiones del pie diabético, que evita  amputaciones de las extremidades inferiores. 

     La entidad científica cubana destina actualmente recursos y  esfuerzos a las investigaciones para obtener vacunas contra otras  enfermedades como el cólera, la malaria y algunos tipos de cáncer,  mientras tiene proyectos en diversas fases de ensayo clínico y otros  que siguen los protocolos jurídicos de rigor, para su registro. 

     El CIGB ha realizado la transferencia tecnológica de algunas de  sus creaciones más valiosas a países como China, India, Sudáfrica y  Vietnam, al tiempo que comercializa e incluso realiza donaciones de  vacunas a Brasil, Argentina, Colombia y Uruguay. 

     En algunas de sus investigaciones ha contado con la colaboración  de otras entidades científicas, como el Instituto Finlay, el Centro  de Inmunología Molecular, el Laboratorio de Antígenos de la  Universidad de La Habana y el Instituto de Medicina Tropical Pedro  Kourí.  

     El reciente logro del CIGB es el registro de un anticuerpo  monoclonal recombinante, creado a partir de plantas genéticamente  tratadas, destinado a la producción de la vacuna contra la hepatitis  B. 

     Este resultado ha tenido gran connotación internacional, pues en  su búsqueda se encuentran mas de 100 entidades científicas del mundo  desarrollado, y Cuba fue la primera en alcanzarlo. 

     Para ese trabajo, los científicos cubanos utilizaron arbustos de  una variedad antigua de tabaco, cultivada en condiciones  excepcionales para tales requerimientos. 

     Esa tecnología permitirá, con menor costo, incrementar el volumen  de producción del importante inmunizador contra la hepatitis B, dijo  Borroto, y destacó que el énfasis del trabajo actual se hace en la  biología molecular. 

     El especialista mencionó asimismo los éxitos del CIGB en  especialidades como las que benefician o estimulan el crecimiento de  organismos acuáticos, sobre todo en especies de peces y camarones. 

     En la biotecnología agropecuaria citó finalmente la obtención del  pesticida biológico Hebernem, por parte de la filial de Camaguey, un  producto natural patentado ya en Estados Unidos y Europa, eficaz en  el combate de los nemátodos que dañan las raíces y causan la muerte  de importantes cultivos. Fin