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"Lluvia de verano" enfría relaciones palestino-israelíes
  29.06.2006 Actualizado a las 14:00:06
 

( por Liu Liwei y Zhu Jianhui)  

     JERUSALEN, 29 jun (Xinhua) -- El Ejército israelí entró por  fuerza la madrugada del miércoles en la Franja de Gaza después de  la ratificación del primer ministro israelí, Ehud Olmert, del plan de la operación "Lluvia de verano".  

     Se trata de la mayor ofensiva en tierra sostenida por el  Ejército israelí desde que el Estado judío retirara sus tropas y  soldados de la Franja de Gaza el pasado verano, tras 38 años de  ocupación. Y atrajo la atención de la comunidad internacional,  especialmente de los países de Oriente Medio. 

     Militantes palestinos atacaron la madrugada del domingo un  puesto israelí cerca de Gaza, acción en la que murieron dos  soldados israelíes, y otro de 19 años fue secuestrado. Olmert  prometió vengarse de los militantes palestinos. Su posición  intransigente logró el apoyo de los miembros parlamentarios  opositores y alivió un poco la acusación de dejarse llevar en los  asuntos de seguridad. 

     Poco después de su investidura, Olmert se esforzaba en  diplomacia por vender su "plan unilateral" a la comunidad  internacional, con el objetivo de separarse aún más de los  palestinos y garantizar así la seguridad del territorio israelí.  Sin embargo, no logró el resultado esperado, y aún recibe críticas por ello. 

     Después del ataque del puesto fronterizo israelí, las críticas  se han aumentado, y acusan a Olmert de "carecer de experiencia" en los asuntos de seguridad, e incluso algunos medios le instaron a  abandonar su "plan unilateral". En algún grado, la orden de Olmert de entrar en Gaza constituyó una opción bajo presión doméstica.  

     Tras el secuestro del soldado israelí, militantes palestinos  recibieron un ultimátum de 48 horas, durante el cual Israel  movilizó todas las posibles fuerzas internacionales para el  rescate. Olmert subrayó que la penetración en Gaza no es un " castigo colectivo" a palestinos, sino una presión sobre los  militantes. 

     Bajo la protección de vehículos blindados, las tropas del  Ejército israelí penetraron en el sur de la Franja de Gaza  mientras sus aviones atacaron tres puentes y la única central  eléctrica, cortando el suministro en buena parte de Gaza a  primeras horas del miércoles.  

     El Ejército israelí manifestó que es la primera fase de la  operación "Lluvia de verano", cuyo único objetivo es rescatar al  soldado secuestrado.  

     A pesar de que los grupos militantes palestinos no se  enfrentaron directamente con el Ejército israelí, expresaron su  determinación de resistencia con firmeza. La Yihad Islámica  declaró que llevará a cabo una cadena de atentados suicida en las  regiones controladas por Israeli y realizará un ataque "inesperado " contra el Ejército judío. 

     Hamás también dijo que la acción militar isrealí podría obligar a la ejecución del rehén. El Ejército israelí declaró que si el  secuestrado no es liberado, realizará otro plan militar aún más  fuerte. Eso significa la escalada de la confrontación y el fracaso del alto el fuego alcanzado en febrero del año pasado en Sharm el- Sheik. 

     Mientras tanto, la acción militar en la Franja de Gaza del  Ejército israelí también amenaza la situación del Gobierno de  Hamas. Gaza es el baluarte de Hamas, que podría perder su control  en esta región debido al ataque militar a gran escala, lon que  llevaría a la caída del Ejecutivo. Es precisamente por esta  consideración que Hamas llegó a un acuerdo con Al Fatah respecto  al documento de los prisioneros conocido como Acuerdo Nacional y  que implícitamente reconoce la existencia legal de un Estado judío. 

     Sin embargo, este consenso no pudo impedir la ofensiva israelí. La suerte del soldado secuestrado no sólo se relaciona con la  situación del Gobiernode Hamas, sino también con la posición  política del presidente de la Autoridad Nacional Palestina,  Mahmoud Abbas. 

     Olmert y Abbas decidieron la semana pasada celebrar un diálogo  formal. Si Abbas puede garantizar la liberación del soldado  israelí, la parte judía podría tomarlo como interlocutor formal de la negociación de paz. Pero si Abbas no es capaz de controlar la  situación en este caso, su fama política entre el público israelí  se dañará, y el esfuerzo diplomático de las conversaciones de paz  también caerá en saco roto. 

     La operación "Lluvia de verano" ejecutada por el Ejército  israelí deja una frialdad en el ardor de este verano. La  comundidad internacional se esfuerza actualmente para intentar  mediar en la crisis, esperando que no se escale la confrontación  militar desigual, y que la frágil relación palestino-israelí no  regrese al punto de congelación. Fin