
TIANJIN, 11 jun (Xinhua) --
Con motivo de la celebración el sábado en China del primer Día del
Patrimonio Cultural, la localidad de Yangliuqing, situada en la
municipalidad septentrional de Tianjin, inauguró una exposición de los
famosos grabados de madera con los que se conmemora el año nuevo lunar.

Para la ocasión, las autoridades de Yangliuqing,
conocida como "el paraíso del folclore chino", organizaron igualmente
representaciones públicas de danzas folklóricas y cantos
populares, tradiciones cuya conservación se ve gravemente amenazada por las
nuevas tendencias y los efectos de la globalización.
Con una historia de más de seis siglos e influencia
en diversos estilos artísticos como el Yamato-e japonés, los
tradicionales grabados de año nuevo de Yangliuqing, se caracterizan
por la calidad, tanto de la xilografía como del acabado final tras la
aplicación manual de color.
Este mismo año China ha elaborado su listado de
patrimonio nacional intangible, con el que se espera proteger
manifestaciones culturales con una historia tan prolongada como la del
propio país. En esta lista, con más de medio millar de manifestaciones
artísticas, la categoría de bellas artes viene encabezada por los
grabados de Yangliuqing.
Tradicionalmente, los grabados de año nuevo son
elementos indispensables en la celebración de la Fiesta de Primavera (Año
Nuevo Lunar chino). Junto a su evidente función ornamental, la
presencia habitual de lotos, carpas y niños sonrientes, entre otros,
simboliza los deseos depositados en el nuevo año por la sociedad
china.
"Al igual que sucede con otras manifestaciones, los
grabados han conocido tiempos difíciles, especialmente debido a la falta
de vocaciones para continuar con la ancestral tradición -- afirma
un experto local -- por otra parte, la apuesta por la expansión de
la producción, descuidando la calidad, conllevó un descenso abrupto
de los beneficios."
En la actualidad, gracias al apoyo de las
autoridades, los artistas de Yangliuqing tratan de lograr el renacimiento
de la tradición. Las primeras medidas ya han sido puestas en marcha: la
creación de galerías de arte centradas en los grabados, la
instauración de una asociación gremial y el lanzamiento de una
página web.
En 2004, la alcaldía y la Universidad Nankai
acordaron fundar una academia para formar a jóvenes artistas. De sus aulas
han salido hasta el momento más de 300 especialistas con los que la
tradición vuelve a recobrar vida.
El pasado año una delegación de artistas locales
visitó Seúl, donde se realizó una exposición de los trabajos más
destacados, expuestos con anterioridad en el Museo Nacional de Beijing. El
entusiasmo con que sus vecinos coreanos acogieron la muestra supuso
una verdadera inyección de esperanza para los jóvenes chinos.
Los últimos datos oficiales muestran que, en la
actualidad, Yangliuqing cuenta con un millar de artistas dedicados al
diseño y elaboración de los tradicionales grabados, con un volumen de
negocio cercano a los ocho millones de yuanes (un millón de dólares
USA). Fin