SEUL, 2 jun (Xinhua) -- El gobernante partido Uri en
Corea del Sur sufrió el miércoles "una derrota catasfrófica histórica" en
las elecciones locales al obtener sólo uno de 16 puestos de alcalde
y gobernador en las grandes ciudades y provincias del país.
Mientras el Gran Partido Nacional (GPN), la primera
fuerza de la oposición, consiguió 12. Los restantes tres puestos fueron
para candidatos de un pequeño partido opositor y uno independiente.
La opinión pública surcoreana considera que las
elecciones locales son las más importantes después de los comicios
presidenciales y legislativos y un sondeo de la voluntad del pueblo
sobre las políticas de cada partido. La derrota del Uri se debe
principalmente al "fracaso de la política económica".
En los últimos tres años del mandato del presidente
Roh Moo Hyun, el crecimiento económico sólo fue de 4 por ciento, cifra
que constituye un gran contraste con las altas tasas de crecimiento
registrados en los años anteriores. Los altos precios del petróleo y
la revaluación de la moneda surcoreana también tuvieron impactos negativos
a la economía del país al arrastrar el crecimiento a menos del 2 por
ciento.
La política de bienes inmuebles aplicada por el
Gobierno es la causa directa de estos resultados. Desde el año pasado,
decretó una serie de políticas de reajuste y control sobre las casas con
el fin de impedir la tendencia alcista de los precios en el sector.
Las medidas adoptadas al respecto, como los altos
impuestos, hicieron que las personas con casas o sin ellas no fueran
capaces de soportar las cargas tributarias relacionadas con la compra y
venta de los bienes inmuebles. Al estar resentidos de la política
del Gobierno en este sector, los electores dieron su confianza al
Gran Partido Nacional.
En las ciudades de Seúl, Kyonggi-Do y Inchon, donde
están concentrados los mercados de bienes inmuebles, el GPN obtuvo 63
cargos, mientras que el Uri no consiguió ninguno.
Además, el hecho de que Uri y el ex gobernante
partido demócrata emprendieran diferentes caminos hace más de dos años,
también dejó, de hecho, un gran dolor político oculto para el Uri.
La opinión pública cree que el Uri pagó un gran
precio por el fracaso de la reforma y la secisión política.
La derrota sufrida por el Uri en las elecciones
locales significa que los menos de dos años que quedan para que termine
el mandato de Roh Moo Hyun serán difíciles.
Como estas elecciones son vistas como un ensayo de
las elecciones presidenciales del segundo semestre del año próximo y
la situación política actual es obviamente favorable para el Gran
Partido Nacional, habrá nuevas desintegraciones o reorganizaciones de
partidos y las contiendas políticas serán inevitables. Fin