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¿Podrá el nuevo gobierno de Irak traer a país la paz y estabilidad?
  23.05.2006 Actualizado a las 10:42:12
 

     BAGDAD, 23 may (Xinhua) -- El nuevo gobierno iraquí dirigido  por el primer ministro Nuri al-Maliki tomó el juramento el 20 de  este mes tras ser aprobado por el Parlamento, lo que supone la  formación del primer gobierno de unidad nacional de Irak después  del final de la guerra.  

     Todo el mundo espera que el nuevo gobierno pueda mejorar la  situación de seguridad y economía de este país agobiado por la  guerra. Así, todas las miradas estarán puestas en si el nuevo  gobierno servirá de "calmante" o "medicina a medida" para que el  país se libre de los conflictos étnicos y logre la paz y  estabilidad. 

     VARIOS PUESTOS CLAVES SIGUEN VACÍOS 

     Entre los más de treinta miembros del nuevo gabinete, más de la mitad corresponden a los suníes, y Nuri al-Maliki asumirá el  ministerio del Interior temporalmente, miemtras que el viceprimer  ministro, el suní Salam al-Zigum al-Zoubaie, y el también  viceprimer ministro, el kurdo Barham Salih, fueron nombrados  ministro interino de Defensa y ministro interino de Asuntos de  Seguridad Nacional, respectivamente. 

     La lista de los miembros del nuevo gabinete demuestra que ya  está determinada la posición predominante de los suníes en la  configuración del poder político iraquí. 

     No obstante, unos pocos parlamentarios árabes suníes  abandonaron la sesión después de que fuera anunciada la lista del  gabinete sin el nombramiento de los ministros del Interior,  Defensa y Seguridad Nacional. 

     El hecho de que los tres ministerios relacionados con la  seguridad del país estén ocupados temporalmente por el primer y  viceprimer ministros demuestra que las diferentes facciones del  nuevo gobierno no han alcanzado consenso alguno en el problema de  seguridad.  

     Aunque el nuevo gabinete ha jurado el cargo, el hecho de que  varios puestos importantes sigan vacíos deja muchas incertidumbres para la futura situación de Irak. 

      

     ¿SERA AL-MALIKI MEJOR QUE AL-JAAFARI? 

     Después de ser aprobado por el Parlamento, Al-Maliki prometió  considerar la estabilidad y seguridad social y la reconstrucción  económica del país como las tareas de urgencia especial del nuevo  gobierno y dedicar todo su esfuerzo por lograr la reconciliación  nacional basándose en el diálogo nacional y los intereses comunes. 

     De acuerdo a su experiencia, Al-Maliki debería tener la fuerza  necesaria para cumplir sus promesas, pues participó en el diseño  de la nueva Constitución de Irak, participó en las negociaciones  con suniés y kurdos en representación de los chiíes, y formó parte del comité encargado de eliminar los restos del Partido Socialista Baaz Arabe.  

     Se puede decir que, como importante protagonista en la  reconstrucción política del Irak de postguerra, Al-Maliki conoce  muy bien la estructura y el mecanismo del nuevo gobierno, su  capacidad actual y su futuro.  

     No obstante, el pueblo aún teme que Al-Maliki siga el ejemplo  de Al-Jaafari, por eso espera que el nuevo gobierno no sea una  repetición del gobierno transitorio. 

     Actualmente en Irak, la seguridad social está fuera de control  con inumerables incidentes sangrientos; continúan los conflictos  por el poder político, que está dividido entre tres facciones; la  resistencia contra Estados Unidos sigue fuerte; el país está  estancado en la reconstrucción económica y el pueblo vive en  miseria. Solucionar estos problemas es la misión apremiante del  nuevo gobierno. 

     Los analistas locales consideran que, frente a esta situación,  el nuevo gobierno puede por lo menos servir como "calmante" o " medicina a medida" para superar los problemas que afectan a Irak.  Pero poder lograrlo o no es una gran prueba para la inteligencia  colectiva del nuevo gabinete. 

     NUEVO GOBIERNO DEBE EQUILIBRAR LOS INTERESES DE CADA  FACCIÓN 

     Una parte de los iraquíes no es optimista ante el papel de Al- Maliki, sosteniendo que él y Al Jaafari tienen similares  condiciones y teorías para gobernar, por lo que el nuevo gobierno  difícilmente podrá tener éxitos notables. 

     Los analistas locales señalan que la tarea primordial de Al- Maliki es superar los prejuicios étnicos, restablecer la seguridad, mejorar el nivel de vida del pueblo, y reconstruir la confianza de los iraquíes hacia el gobierno. Para este fin, Maliki tiene que  lograr el consenso entre las diferentes facciones . 

     Sin duda alguna, el gobierno de Al-Maliki ha logrado el apoyo  de Estados Unidos, pues su secretaria de Estado y el ministro de  Defensa se manifestaron optimistas tras realizar varias visitas  relámpago a este país de Oriente Medio el mes pasado.  

     Para Estados Unidos, la formación del nuevo gobierno iraquí es  una buena señal, ya que, a corto plazo, puede relajar la presión  política y militar para Estados Unidos, contener a la fuerza  contra Estados Unidos, y reprimir los conflictos étnicos.  

     A largo plazo, en los próximos cuatro años, el gabinete de  Maliki se dedicará a buscar la reconciliación nacional, allanar  las diferencias sectarias, establecer un Irak multipolítico, y  reconstruir la economía. Sólo así Estados Unidos podrá lograr  establecer a Irak como un "ejemplo democrático" para la región. 

     No obstante, ante un nuevo gobierno que nació bajo presiones  tanto internas como externas, no sería muy realista esperar que  asuma tantas cargas en tan corto plazo. Fin