XI'AN, 21 may (Xinhua) -- El municipio de Xianyang,
en la provincia noroccidental china de Shaanxi, inauguró ayer una
planta de tratamiento de aguas residuales, acabando con la costumbre
milenaria de vertir aguas residuales directamente al río Weihe.
La planta, con capacidad para tratar 200.000
toneladas de aguas residuales diarias, ha supuesto una inversión de 37
millones de dólares USA y constituye un proyecto clave del municipio para
disminuir la contaminación en el valle del río Weihe.
El río Weihe, un importante afluyente del río
Amarillo, es el único canal de desagüe en la parte occidental de la
provincia Shaanxi, y acoge el 80 por ciento de aguas residuales e
industriales de la provincia, lo que causa muchos problemas
medioambientales en su cuenca.
Xianyang, ubicado a 20 kilómetros al noroeste de
Xi'an, capital de la provincia, fue capital de la primera dinastía feudal
de China, la dinastía Qin, y tiene una historia de 2.350 años. Fin