SHANGHAI, 10 may (Xinhua) -- Los residentes de
Shanghai, metrópoli oriental de China, dejaron tras la semana festiva con
motivo del Día Internacional del Trabajo una gran cantidad de
desperdicios en los restaurantes.
"Casi un 30 por ciento de la comida acaba en los
contenedores de basura", afirma Liu Dafeng, director de un famoso
restaurante de Shanghai.
"Cada día se han acumulado 30 kilógramos de
desperdicios en el restaurante", lamenta el director a la vista de
delicados platos de pescado, setas y sopa de pato, dejados en una mesa,
junto con una botella de vino, sin tan siquiera ser probados.
Una encuesta reciente muestra que el 81 por ciento
de los clientes siempre pide más comida de la que puede comer cuando
cena fuera de casa, mientras que el 28 por ciento reconoce no
considerar la posibilidad de llevarse a casa aquellos platos que no
han sido probados, costumbre usual en China.
"Me gustaría pedir menos cuando invito a mis amigos,
pero temo que ellos piensen que soy tacaña, por lo que siempre se deja
algo en la mesa. En cuanto a llevar las sobras a casa, me avergüenza
hacerlo frente a todos mis amigos", explica Zhu Lan, residente en
Shanghai.
De acuerdo con Duan Fugen, secretario general de la
Asociación de la Industria Hostelera de Shanghai, concluir la comida con
platos aún llenos es una muestra positiva en la cultura china, ya
que sólo cuando el apetito está saciado se puede dejar comida sobre
la mesa.
Según Duan, los excesos habituales en restaurantes y
establecimientos de ocio, fuertemente influenciados por la
tradición, se enfrentan al desafío de una verdadera "revolución
verde".
"Los restaurantes de la ciudad tienen en la
actualidad una cuota fija relativa a la cantidad de desperdicios arrojados
diariamente, controlada regularmente por las autoridades
ambientales", señala Duan, quien añade que la norma ha forzado a los
restaurantes a estimular a sus clientes a llevarse a casa aquellos
alimentos que no consuman.
A finales del pasado año, 43 restaurantes de
Shanghai lanzaron la iniciativa "restaurantes verdes", mediante la que se
demanda a los clientes que utilicen recipientes biodegradables para
recoger los alimentos no consumidos.
Según el departamento municipal de medio ambiente e
higiene de Shanghai, la ciudad llega a recoger diariamente 2.000 toneladas
de desechos.
Los ingresos de la industria hostelera de China se
situaron el año pasado en 748.600 millones de yuanes (93.000 millones de
dólares USA). Este año se espera que el consumo se eleve por primera
vez por encima del billón de yuanes (125.000 millones de dólares).
Fin