BRUSELAS, 9 may (Xinhua) -- Muchos de
los antiguos países miembros de la Unión Europea (UE) han declarado
recientemente la eliminación o reducción de las medidas restrictivas para
la entrada de mano de obra de nuevos miembros del bloque al mercado
laboral de sus países, lo que significa un nuevo paso de la
organizión en este aspecto.
No obstante, los responsables de empleo, asuntos
sociales e igualdad de la UE continuaron instando a los países miembros a
que se esfuercen por establecer un mercado laboral unificado en el
territorio que comprende la institución comunitaria.
Es verdad que los 15 países viejos miembros de la UE
han abierto entre ellos sus mercados laborales, algo que, no
obstante, no han hecho completamente para los nuevos miembros que se
incorporaron al bloque hace dos años, debido a las grandes
diferencias económicas existentes entre los países nuevos y los
viejos miembros.
Para muchos países ricos y miembros de la UE, la
completa apertura de su mercado laboral a la mano de obra de los nuevos
miembros, supondría una entrada masiva de ciudadanos de estos
segundos dadas las altas remuneraciones, lo que produciría sin duda
alguna un impacto al mercado laboral del país de destino.
Por ello, tras el 1 de mayo de 2004, cuando la UE
admitió nuevos miembros, sólo Inglaterra, Irlandia y Suecia abrieron
completa y "audazmente" su mercado laboral para aquellos
trabajadores de los nuevos miembros de la organización; mientras que
otros 12 países viejos miembros establecían un "período de transición",
con la intención de reducir la presión para su propio mercado
laboral.
Entre los 10 nuevos miembros, sólo Malta y Chipre no
se enfrentaron a la discriminación, gracias en parte a su poca
población y al alto nivel de vida, mientras que los trabajadores de
otros países no tienen acceso al mercado laboral de los viejos miembros
debido a las barreras aduaneras altas o bajas.
Según las exigencias de la UE estipuladas cuando
cumplió su ampliación, los países viejos miembros del bloque deben poner
fin a su "período de transición" antes de 2011, y en dos años cada
país miembro deberá realizar una "revisión" de su política laboral.
Las nuevas medidas para la apertura del mercado
laboral publicadas por los países miembros de la UE precisan que España,
Portugal, Finlandia y Grecia eliminen sus medidas restrictivas para
la mano de obra de los nuevos miembros, aunque otros países viejos
miembros mantendrán el "período de transición", aunque relajen en cierto
grado las limitaciones.
Por ejemplo, Francia y Bélgica eliminarán las
medidas restrictivas para los trabajadores de nuevos miembros de algunas
profesiones tales como médicos y enfermeras, fontaneros, mecánicos o
contadores. Holanda también prometió abrir su mercado laboral gradualmente
según las diferentes profesiones. Otros como Dinamarca, Luxemburgo e
Italia también declararon nuevas medidas para relajar las
restricciones.
Entre los viejos miembros de la UE, sólo Alemania y
Austria no declararon nuevas medidas para el acceso a su mercado laboral
para los trabajadores de los nuevos miembros, porque temen convertirse
en destinos de inmigración debido a su posición geográfica, al
ser vecinos cercanos de los países de Europa Oriental que ingresaron
recientemente al bloque.
No obstante, los dos países no cierran completamente
sus mercados laborales para los nuevos miembros de la UE, pues que
los datos oficiales demuestran que Alemania ha distribuído 500.000
permisos de trabajo, superando el total emitido por Inglaterra e
Irlanda.
Muchos economistas señalaron que la UE unifica el
mercado con el objetivo de lograr la libre circulación de la mano de obra
y los factores productivos, explorar la potencia de la integración
económica y elevar su competitividad internacional.
Un informe emitido en febrero de este año por la
Comisión de la UE señala que muchos países viejos miembros del bloque se
enfrentan ahora al desafío del envejecimiento de la población y
advierte que la entrada de mano de obra procedente de los nuevos
miembros ayudaría a solucionar este problema.
En realidad, los viejos miembros que abrieron
primero su mercado laboral -Inglaterra, Irlanda y Suecia- han obtenido un
alto crecimiento económico y una caída de la tasa de desempleo,
en lugar de sufrir el impacto de la inmigración.
España y Portugal también han logrado un rápido
desarrollo económico con la política de apertura de su mercado laboral.
Los hechos han demostrado que un mercado laboral
unificado de la UE, como mercado integral, es el resultado inevitable de
la integración europea. Fin