
BEIJING, 7 may (Xinhua) -- La
semana de vacaciones del 1 al 7 de mayo se ha convertido en una buena
oportunidad para que las parejas se casen, especialmente en el año lunar
del perro, que tendrá dos primaveras y que se cree que trae suerte a los
matrimonios.

Así, en Shanghai sólo el primer día de vacaciones se
registraron 2.000 bodas y en toda la semana se esperan unos
30.000 matrimonios.
En Nanjing, capital de la provincia de Jiangsu, en
el este del país, podrían llegar a casarse unas 15.000 parejas durante la
semana dorada. Y en la Gran Muralla se ha realizado una boda
colectiva de 100 parejas.
La larga semana de vacaciones proporciona a los
jóvenes matrimonios tiempo para visitar a sus parientes y amigos y les
permite celebrar ceremonias con numerosos invitados.
La actual tendencia de los jóvenes a casarse en las
semanas doradas ha creado un goloso mercado para las empresas del sector
y una gran demanda de productos como las joyas, las flores y
productos del hogar.
Huang, director de la compañía de bodas Yuanlai de
Shanghai, afirmó que durante esta semana de vacaciones organizará 30 bodas
y espera que sus beneficios doblen los de una semana normal.
Aunque las tasas de divorcio se han disparado en el
país asiático, la ceremonia de bodas tiene una gran importancia para
los chinos, quienes consideran la boda como uno de los momentos más
imprtantes de su vida. Fin