SEUL, 24 abr (Xinhua) -- Corea del Sur y
Japón alcanzaron el 22 de este mes un principio de acuerdo para resolver
pacíficamente sus reclamaciones territoriales sobre las islas Dokdo, o
Takeshima en japonés, lo cual calmó por el momento la crisis marítima entre
los dos países asiáticos, aunque las concesiones temporales de ambas
partes no han eliminado de raíz las causas de esta disputa marítima.
La zona en litigio es un islote de sólo 0,18
kilómetros cuadrados de superficie, sobre el cual tanto Seúl como Tokio
reclaman su soberanía. Las islas Dokdo, situadas en el Mar del Este,
ahora están bajo el control de Corea del Sur.
La crisis de las islas Dokdo se desató cuando Japón
envió el 20 de este mes dos barcos de investigación científica a aguas
cercanas a la zona en litigio para realizar estudios marítimos,
ya que Corea del Sur lo considera como una provocación abierta de la
parte japonesa a su soberanía.
Como respuesta, Corea del Sur decidió desplegar una
flota de veinte patrulleras y otros buques armados para impedir que los
barcos nipones accedieran a esas aguas. La fuerte reacción de la
parte surcoreana provocó la escalada de la disputa marina entre los
dos países.
Corea del Sur sostiene que las islas Dokdo son
territorios de su país desde hace 1.500 años y que la reclamación
territorial de Japón sobre estas islas tiene su origen de las guerras de
agresión lanzadas por Japón en la historia reciente. Por eso, Corea del
Sur no tolerará ninguna provocación de Japón sobre la soberanía de
las islas Dokdo.
No obstante, para Japón, lo más importante son los
ricos recursos marinos de las islas Takeshima y su amplia zona
adyacente. Quien posea la soberanía de estos islotes podrá contar con
centenares de miles de kilómetros cuadrados de aguas como Zonas
Económicas Exclusivas Marítimas. Por eso, el propósito real de
Japón, que dice que va a realizar investigaciones en las islas y las
zonas adyacentes, es reclamar la soberanía de estos islotes.
La disputa entre los dos países durante las
negociaciones diplomáticas entre Corea del Sur y Japón se centró en la
adjudicación de nombres en coreano o japonés a los accidentes
topográficos del fondo marino de la zona donde se encuentran los
islotes, suyo resultado será presentado a la Organización
Hidrográfica Internacional, que analizará el asunto y emitirá un
dictamen durante su conferencia anual este verano en Alemania.
Sin embargo, en realidad es una disputa por la
soberanía sobre estos islotes. Evidentemente, el país que logre denomiar
las islas disputadas con su idioma tendrá la ventaja al dividir las zonas
económicas exclusivas marítimas.
Durante las últimas negociaciones, ambas partes
solamente hicieron algunas concesiones superficiales para superar parcial
y temporalmente la crisis territorial entre los dos países, sin
cambios escenciales en sus posiciones sobre la soberanía de las
islas y sus derechos marítimos.
Corea del Sur prometió aplazar la presentación del
nombre en coreano a la Organización Hidrográfica Internacional, y en
cambio, Japón se comprometió a posponer su plan de investigación en las
islas y aguas cercanas.
No obstante, estos compromisos son orales y no
pueden solucionar realmente el problema de la atribución de la soberanía
de los islotes, que ambos países continúan reclamando. Fin