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Miles de panameños sobreviven de "reciclaje"
  16.04.2006 Actualizado a las 08:50:22
 

     Por Juan Limachi 

     PANAMA, 10 abr (Xinhua) -- El auje de empresas dedicadas a la  compra de desechos de metales, papeles y plásticos se ha convertido  en fuente de sustento para miles de panameños que sobreviven en la  economía informal. 

     Según Isidro Vega, propietario de dos centros de acopio de  metales, en la periferia de la Ciudad de Panamá, el "reciclaje"  (recuperación) de materiales usados constituye una cadena larga de  gran derrama económica. 

     En la capital panameña, 15.000 familias viven de la recolección,  acopio y procesamiento de materiales de desecho. 

     "Nosotros atendemos de las 18:00 horas a las 07:00 horas del dia  siguiente a un promedio de 40 personas que trabajan toda la noche  recogiendo las latas de soda y metales que los consumidores tiran a  la basura en las esquinas de la calles", dijo Vega. 

     "Ellos nos traen los desperdicios y nosotros compramos esta  mercancía, que es enviada a Asia, Canadá y Estados Unidos, donde  vuelven a ser procesada", agregó.  

     Según Vega, el reciclaje implica a los humildes recojedores de  latas de la calle, talleres industriales, talleres de mecánica y  empresas medianas que desechan metales y otros desperdicios, como  papel y plástico. 

     Los grandes acopiadores exportan al mes 100 toneladas de metal  reciclado a los mercados internacionales. 

     Vega detalló que uno de los metales que ha logrado buenos  precios en los mercados internacionales es el cobre, que registra  una alta demanda. En Panamá, el acopiador paga el cobre a un dólar  50 centavos de dólar la libra al recolector. 

     Las miles de toneladas que las empresas acopian en la capital  panameña son enviadas al puerto de Colón, en la costa atlántica, de  donde son reembarcados al extranjero. 

     Un lugar que se convirtió en un emblema del reciclaje de  materiales desechados es el depósito de basura municipal, llamado  popularmente "Cerro Patacón", donde la ciudad y sus industrias  depositan sus desperdicios. 

     Desde muy temprano, cientos de personas viajan desde los centros  marginales de esta urbe hacia las entrañas de "Cerro Patacón",  constituida en una verdadera montaña de desperdicios ubicado en la  afueras de la ciudad. 

     Niños, mujeres y hombres se disputan el terreno, palmo a palmo,  en busca de objetos que puedan ser recuperados. 

     "Tengo que mantener a mi esposa y a mis cinco hijos, antes  trabajé durante más de 10 años en un taller de mecánica, pero el  negocio bajó y el dueño me despidió", dijo Natalio Paulino, uno de  los recolectores. 

     "Ahora me encuentro en las calles recogiendo latas de soda y  restos de metales en este lugar", agregó. 

     Como Paulino, todos los días, miles de panameños se han  convertido en uno de los eslabones del reciclaje (recuperación) de  desperdicios. 

     El reciclaje ha contribuido al sustento de miles de personas en  un país donde el desempleo oscila entre el 10 y 12 por ciento. Fin