TEHERAN, 13 abr (Xinhua) -- El
jefe nuclear de la ONU, Mohamed ElBaradei, anunció el jueves que Irán le
había comunicado que iba a acelerar sus esfuerzos por contestar a las
interrogantes acerca de sus planes nucleares, mientras Teherán hizo caso
omiso de los llamamientos para que vuelva a suspender sus actividades de
enriquecimiento de uranio.
Dijo que el principal negociador nuclear iraní, Alí
Larijani, renovó su compromiso de que Irán "acelerará en las próximas dos
semanas sus esfuerzos para clarificar aquello que necesitamos
clarificar".
"Respecto al otro asunto de medidas para restablecer
la confianza, entre ellas la suspensión del enriquecimiento, tuvimos
un buen debate. Intercambiamos puntos de vista sobre distintos
procesos y formas en que Irán pueda trabajar y cumplir con los
requisitos de la comunidad internacional".
"Para restablecer la confianza hemos acordado que
continuaremos con el diálogo durante las próximas semanas con el objetivo
de poder avanzar en este asunto tan difícil e importante", precisó
el director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
ElBaradei, a quien el Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas ha encargado informar sobre el grado de cumplimiento por
parte de Irán de las demandas para cesar las actividades de
enriquecimiento de uranio, llegó el jueves por la mañana a Irán en un
último intento por convencer a la República Islámica de que llegue a la
fecha tope del 28 de abril fijada por el Consejo de Seguridad.
Su visita de 24 horas tiene lugar sólo un día
después de que Irán anunciara que había logrado enriquecer con éxito
uranio para abastecer de combustible a sus reactores nucleares.
No obstante, Larijani señaló que la república
islámica no dejará de enriquecer uranio y calificó de "poco importante" la
exigencia de la ONU.
Tras reunirse con ElBaradei, comentó que "cada
acción debe ser razonable y lógica. Estamos cooperando de una manera
constructiva con la AIEA, el señor ElBaradei está aquí y los inspectores y
las cámaras están aquí, por lo que esa exigencia no es tan importante
para solucionar el problema."
La postura de Estados Unidos fue reflejada por la
secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, quien afirmó que el
anuncio de Teherán constituye una prueba más de que no está
cumpliendo con las exigencias de la comunidad internacional.
"Creo que el Consejo de Seguridad deberá tener en
cuenta esta última iniciativa de Irán y que ya es hora de que reconsidere
dar pasos más decisivos para mantener la credibilidad de la comunidad
internacional".
China dijo que enviaría a Rusia e Irán al asistente
ministro de Exteriores Cui Tiankai para intentar romper el impasse.
El canciller francés, Philippe Douste-Blazy, negó
las especulaciones sobre un posible ataque militar a Irán.
"Esto no es de interés actual... Siempre hemos sido
favorables a una solución negociada", declaró a la radio RTL.
Por su parte Rusia indicó que Irán no dispone de
suficientes centrifugadores para lanzar un buen programa de
enriquecimiento de uranio, según el jefe de la Agencia de Energía Atómica
rusa, Sergei Kiriyenko.
Es algo que "no preocupa" a Rusia, dijo.
Diplomáticos del Consejo de Seguridad aseguraron que
los cinco miembros permanentes -- Estados Unidos, Rusia, Reino Unido,
China y Francia -- descutirán la próxima semana junto a Alemania en
Moscú el asunto nuclear iraní. Fin